No compren en Farmacias Especilizadas ni contraten a Quality Post

En septiembre de 2015 me robaron mi celular en el metrobús. El día que terminé la vista de los siete ministerios públicos para presentar la denuncia fui a tomarme una chela con una amiga.

De regreso a mi casa, noté que las luces del alumbrado público de varias calles no funcionaban. Así que apresuré el paso. Caminé seis cuadras, hasta que llegué a la esquina de mi casa donde hay una tienda muy iluminada. Ahí de reojo vi que venía un mensajero en moto siguiendo el mismo camino que yo. Doblé en mi calle que justo era de las que no estaban iluminadas.

No me di cuenta que el mensajero se escondió detrás de los carros estacionados y me estaba acechando desde ahí. Llegué a mi casa y abrí. El tipejo, en uniforme de Quality Post con todo y casco, aprovechó ese momento en que estaba dando la espalda a la calle para atacarme.

El tipo se me echó encima por atrás y me agredió sin golpes, me intentó jalar pero logré quitarmelo de encima, cuando di la vuelta para patearlo o empujarlo aprovechó para agarrar equilibrio en la moto y arrancar.

No logré ver las placas de la moto, solo la caja roja que decía Quality Post, tampoco pude ver su rostro porque tenía el casco puesto. Eso sí grité. Y llamé al 060.

Después de varias llamadas logramos entender que los mensajeros de Quality Post los contratan las Farmacias Especializadas en la colonia Roma Norte y Condesa.

Tuitié la agresión y otra usuaria de twitter señaló que era un comportamiento repetitivo en esos mensajeros.

Al día siguiente fui a la sucursual de la Roma de Farmacias Especializadas para pedirle una explicación al gerente, por el comportamiento delictivo del personal que subcontrata. El gerente fue grosero, omiso y negligente. También contacté a la gente de Quality Post quienes me proporcionaron un número de conmutador para atender mi “queja”.

Hace unas semanas, me enteré que un mensajero de Quality Post que pernocta en Farmacias Especializadas de La Condesa agredió verbalmente a otra chava.

Me parece inaudito y hasta ahora lo único que puedo pedirles es que no compren en estos lugares ni pidan paquetería a esa empresa. Pues me parece claro que toleran –y al no sancionar estos comportamientos delictivos– alientan a su personal a agredir a las mujeres que caminamos en la calle.