COLOMBIA, EL NARCOTRAFICO Y EL PROCESO DE NEGOCIACION DEL PRESIDENTE SANTOS.
El narcotráfico es el peor flagelo de la sociedad Colombiana. Ha atacado en lo político, en lo económico, en lo social, en lo espiritual, en lo cultural y en lo deportivo la colombianidad. En lo político ha financiado campañas Presidenciales, de Senadores, de Fiscales y de Magistrados de las altas cortes que han obstruido la construcción de un orden moral. Han matado ha lideres políticos probos, por oponerse a sus tentáculos o por tratar de combatirlos. Ha matado a miles de soldados y policías de la patria por combatir su actividad. Es el principal financiador de los grupos armados ilegales de las FARC y de las autodefensas. En lo económico ha afectado la política monetaria. Ha distorsionado los precios de las activos fijos, el valor de las tierras productivas. El narcotráfico es tan dañino para la colombianidad que ha modificado el concepto de belleza física de la mujer. Ha acabado con los principios de dignidad del hombre. Y hasta en lo deportivo ha tenido su incidencia dañina. En el ámbito militar también ha tenido sus efectos dañinos tanto para la moral de la tropa como para la lucha contra este flagelo. El narcotráfico nos ha creado un mal ambiente dentro de los países vecinos y los involucrados en las rutas, tales como los Centro Americanos. Ser Colombiano es sinónimo, ante el mundo, como narcotraficantes. El gobierno del Presidente Juan Manuel Santos ha concentrado sus esfuerzos en un proceso de negociación con FARC, no sabemos como va a ser el futuro de esta actividad ilegal.
Antes de analizar los pormenores del narcotráfico, analicemos por que existen las actividades ilegales desde el ámbito económico. La economía formal y legal no proporciona un medio de sustento a toda la sociedad. La producción económica no crece al mismo ritmo que crecen las necesidades de la población. Por tal motivo hay que dejar que la economía ilegal e informal permita el sustento de una proporción de la población (Que inmoralidad). Aunque alguien me podría decir: ¿que se hace con esas personas que no tienen cabida en la economía formal? Un debate moral interminable. El problema no son los recurso disponibles, el problema es la superpoblación.
En cuanto al narcotráfico y Colombia hay que decir que el país es considerado uno de los tres que producen la coca que consume los países consumidores. La producción entre Colombia, Bolivia y Perú es de 1.100 Toneladas al año. Estados Unidos consume 500 Toneladas al año. El precio del Kilogramo de coca varia desde los centros de producción hasta los centros de consumo. En Colombia el Kilogramo de coca vale $ U.S. 2.000 dólares en las zonas de producción y en los puertos Colombianos, puede llegar a $ U.S. 3.500. Pero este mismo Kilo puede llegar a costar $ U.S.35.000 dólares en las calles de Nueva York, además en las calles de Nueva York, rinden la pureza de un Kilo y logran rendirlo hasta cuatro veces, o sea que terminan obteniendo una utilidad de $ U.S. 120.000 dólares. En Panamá el kilo de coca vale $ U.S. 4.000 dólares. En Guatemala vale $ U.S. 6.000 dólares. En México vale $ U.S. 12.000 dólares.
De las 500 Toneladas que consume anual mente Estados Unidos, Colombia aporta más de 300 Toneladas al año. Si a esta cantidad le sumamos los kilogramos incautados podemos deducir cual debe ser la producción anual para satisfacer la demanda en las calles de Estados Unidos. En Colombia se necesitan entre 450 y 600 kilos de hoja de coca para producir 1 Kilo de base de coca. 1 kilo de hoja de coca vale $ U.S.1,30 dólares y un kilo de base de coca vale entre $U.S. 585 y 780 dólares en las selvas colombianas.
La primera conclusión que sale del análisis de estas cantidades es que el negocio del narcotráfico no lo podemos resolver los colombianos. Este flagelo transnacional requiere de la voluntad política de los países consumidores para lograr exterminarlo. Hay dos vertientes surgidas en los últimos tiempos que nos deben preocupar mucho. La primera es el caso de Venezuela con el “cartel de los soles” y la otra es el caso de México con la protección de los carteles a través de la protección de la población civil.
En el “cartel de los soles” estamos hablando de involucrar a los miembros del gobierno de un Estado, para trasladar los réditos económicos del negocio del narcotráfico a la población base de una naciente revolución buscando apoyos políticos. Los narcotraficantes colombianos, en la década de los 90´s perdieron la capacidad de introducir los alucinógenos al territorio de Estados Unidos, utilizando como ultima plataforma el territorio Mexicano. Los narcotraficantes colombianos eran asesinados en territorio mexicano y la droga cambiaba de manos. Los Mexicanos pudieron construir grandes carteles y obtenían (vale la redundancia) grandes utilidades económicas. Es aquí donde entran el cartel de los soles venezolano. Pero además con los dólares que reciben del alcaloide vendido en Estados Unidos, salían para China a comprar arroz. (Este es solo un caso, existen muchos otros). Traen este arroz a Venezuela, lo re-empacan y lo envían para Cuba, Bolivia, Ecuador y para el mismo Colombia como contrabando. En éste momento las utilidades se han multiplicado. Pero lo que es más preocupante es que están consolidando un modelo de desarrollo económico para una revolución ficticia y basada en una actividad económica ilegal. Y estamos hablando de cuatro o cinco países Sur Americanos. Desde el punto de vista de Colombia, somos la base de esté negocio y no recibimos mayor beneficio. Todo lo contrario nuestra economía formal se está viendo afectada.
El caso Mexicano es diferente. Los carteles de las drogas mexicanos, emulando a Pablo Escobar, trasladan parte de los réditos económicos a la población que los apoya para lograr su solidaridad en la seguridad de la actividad ilegal. La población civil se esta enfrentando contra las fuerzas del orden cuando llegan a combatir el narcotráfico. Por ser grandes sectores de ciudades comprometidas en el trafico, las fuerzas del orden se ven desbordadas en sus capacidades militares y ésta población civil está utilizando armamento pesado para contrarrestarlas.
La segunda conclusión es el escenario de la confrontación que se debe librar en la lucha contra el narcotráfico. Mientras en Colombia se da en las selvas en México es las ciudades. La otra es la vinculación de funcionarios del Estado en el trafico. En Colombia se lucha contra narcotraficantes, en Venezuela es contra “carteles de los soles” que tienen el respaldo del poder político corrupto del gobierno.
Las FARC, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, (Esta ha sido mi fuente, leyendo por internet sus informes), produce un 60% de la droga que se produce en Colombia. O sea 300 Toneladas al año. Y son consideradas el cartel más rico del mundo, ¿irán a dejar este negocio lucrativo para luchar altruista y moralmente por los más pobres de Colombia? ¿O será que vieron en el Presidente Santos a un hombre vanidoso y fácil de engañar, con un proceso de negociación que no lleva a ninguna parte, y si ellos ganan con ocho años de crecimiento económico y apoyo a otras “revoluciones socialistas”? ¿Por que tantos países garantes en el proceso teniendo tantos interese en el negocio del narcotráfico? Será que los Colombianos somos muy ingenuos, o es que estamos jugando a una doble moral y estamos apoyando hipócritamente estos mega negocios ilegales? ¿Para que quieren a Colombia en Paz? ¿O será una distracción?, mientras nos desgastamos hablando babosadas de los males de la guerra; el negocio del narcotráfico sigue siendo más lucrativo y apoya a gobiernos corruptos e ineptos, incapaces de proporcionar el bienestar económico en forma legal a sus pueblos. Son muchas las inquietudes que surgen sobre el acontecer diario de nuestra querida patria y cada día esta más polarizada y dividida, la sociedad colombiana, sobre la forma y el objetivo final que se está buscando. Ojala el tiempo no me de la razón. Pasados estos ocho años de gobierno del Presidente Santos no haya paz para Colombia y si mucha plata, del narcotráfico, para financiar campañas políticas corruptas, jueces corruptos, militares y policías corruptos, reinados de belleza corruptos, partidos de futbol corruptos, en fin.
Capitán de Fragata®
ANGEL GABRIEL CONDE ROMERO
CC. No. 73.072.806 de Cartagena (Bol.).