Se preguntarán ¿por qué…?

¿Por qué este blog? Porqué esto que me dispongo a hacer es lo suficientemente ridículo hasta para decírselo a algún amigo cercano, y luego de pensarlo mucho, es menos vergonzoso contárselo a un desconocido, y ese es usted amigo lector.

Dicho esto, lo que voy a hacer es la catarsis de todos los acontecimientos (algunos fatales, otros no tanto) que vienen sucediendo desde que decidí aprender a montar bicicleta y el resumen de las ideas que pasan por mi cabeza mientras lo intento. Ahora bien, vale la pena aclarar que la decisión se tomó hace años, sin embargo la materialización de aquella loca idea se concretó hace pocos días.

Seguramente no soy la primera ni la única persona que hasta ahora está aprendiendo a montar en bicicleta, darlo por sentado me hace sentir menos fuera de lugar y menos sola.

Si leyó hasta acá y aún no ha abandonado, en este punto se podría estar preguntando de nuevo, ¿por qué no sabe montar bicicleta alguien a los 37 años?. Bueno, hay varias explicaciones, mis papás (por motivos que no me explico) no me enseñaron, tampoco tengo recuerdos de haberlo pedido y a la fecha no tengo mucho equilibrio.

Entonces, ¿por qué tomar la decisión hasta ahora?. No soy lo que se dice una persona muy activa, pero aún así hace unos 7 años me incliné por correr, ir a la ciclovia y participar en carreras de calle, actividades que disfruté mucho y me hicieron muy feliz, pero la lamentable aparición de un hallux valgus* -un juanete en cristiano- comenzó a causar incomodidad y dolores progresivos, y al final del día, en algún momento voy a tener que dejarlo.

Así las cosas, decidida a resolver el asunto de la niñez no aprovechada, reemplazar lo que para mí significaba correr y continuar practicando algún deporte, elegí la bicicleta, y toda la incomodidad que esto me está causando eso es lo que encontrará en estas líneas.

* Letrica menuda: A diferencia del tema de la bicicleta, no me avergonzó contarle el asunto del hallux valgus a unas amigas. A ellas el tema les pareció terrible y me exhortaron firmemente a nunca tratarlo de nuevo en público, se moririan si leyeran esto, pero de seguro nunca se van a enterar.
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