Firenze, donde las ciencias se profanan al igual que las artes.

El resurgimiento de las ciudades europeas a partir del siglo XI fue notable, también sucedió al norte de la península italiana, así nuevas poblaciones y ciudades surgen y bebido a la ausencia de un poder central, se empiezan a erigir ciudades- repúblicas, muchas de estas prosperaron gracias al comercio, la industria y la riqueza agrícola en su entorno; en la península itálica las diputas entre el Papa y el emperador se tradujeron en que no se consolidara un dominio efectivo de uno u otro sobre la península, Italia se encontraba dividida en cinco estados principales, los estados pontificios con sede en Roma y los otros estados eran Nápoles, Milán, Venecia y Florencia.

Firenze, Pilar Castillo.

Florencia se inscribe en esas ciudades- república que si bien no son nuevos asentamientos humanos, resurgen acompañados de una cierta autonomía en buena medida gracias a la pujante actividad económica, el pueblo de Florencia resulta ser una elite cerrada compuesta por mercaderes, industriales y banqueros reunidos en veintiún gremios. Solo los integrantes de estos gremios son los que conformaran el pueblo florentino, como una entidad política, se encuentran también los nobles que basaban su riqueza en sus feudos heredados, la nobleza ocupa espacios de control político y las más importantes magistraturas en el gobierno (la república), el poder que ostentaban los nobles también era de carácter militar.

La nobleza era presa constante de las presiones del pueblo florentino, ese pueblo aspiraba a arrebatarle el poder y ocupar sus posiciones, la nobleza se encontraba debilitada en buena medida gracias a las disputas al interior de ese estamento, el pueblo florentino actuaba como un grupo más compacto y cohesionado, a ello se aunó la aspiración de ese pueblo de asumir las riendas de la república así en el siglo XV el control del poder político y económico se encontraría en manos del pueblo.

La familia Medici, perteneció al gremio de los banqueros y mercaderes y será la que asuma el control de la república florentina durante una buena parte del siglo quince, el control fue más allá de la ciudad, llegaron incluso a controlar otros territorios, privando a las ciudades vecinas de su carácter de ciudades soberanas; los Medici también construyeron una red diplomática y una fuerza militar que les permitió enfrentarse a los ducados del Milán o el reino de Nápoles.

La familia Medici, perteneció al gremio de los banqueros y mercaderes y será la que asuma el control de la república florentina durante una buena parte del siglo quince, el control fue más allá de la ciudad, llegaron incluso a controlar otros territorios, privando a las ciudades vecinas de su carácter de ciudades soberanas; los Medici también construyeron una red diplomática y una fuerza militar que les permitió enfrentarse a los ducados del Milán o el reino de Nápoles.

Una característica gobernantes florentinos de la familia Medici, fue su mecenazgo que fomentaba a pintores, arquitectos y escultores, al igual bajo su patrocinio se encontraban humanistas que serán los responsables del resurgimiento de las letras griegas y romanas, los nuevos “hallazgos movieron a plantear programas culturales, artísticos, literarios y, por su puesto, políticos, con el propósito general de lograr un re-nacimiento general de los antiguos tiempos gloriosos. Así lo planteó Maquiavelo en las líneas finales de su Arte de la Guerra.[1] En el Arte de la guerra se presenta una escena, un soldado viejo dice a unos jóvenes que él no vera los nuevos tiempos no obstante: “esta provincia parece nacida para resucitar las cosas muertas, como se ha visto en el caso de poesía, de la pintura y de la escultura.”[2]
[1] Pastor, Renacimiento, 2010, p. 20
[2] Maquiavelo, Del arte, 2013.

El Renacimiento fue un esfuerzo colectivo de casi todas las ramas de las artes para revitalizar en toda su complejidad el legado (del que se asumían como legítimos herederos) de la cultura grecorromana, este esfuerzo no buscaba repetir esa época gloriosa de la república romana, “si no darles nueva vida: resucitar las cosas muertas y por lo tanto dotar a los nuevos tiempos de una identidad propia.”[1]

[1] Pastor, Renacimiento, 2010, p. 21

Es así que un creciente ambiente secularizador se inaugura en el renacimiento la separación del Estado y Dios aun no es clara, recién comienza, lo que si sucede es el asenso a la elite gobernante de un nuevo grupo el de una Burguesía, en muchos casos carente de sangre noble o real, no obstante esa ausencia de abolengo la suple a través de su capacidad económica, que poco a poco se traduce en una mayor influencia en las actividades políticas, hasta por tomar por asalto el poder, es decir el gobierno de la república en el caso florentino.

En esa ruta las ciencias se profanan al igual que las artes, resurge el hombre como centro de las producciones pictóricas Botticelli colocara al centro a su Venus, en el infierno de Dante su protagonista será Beatriz que es el aspira a ser el reflejo del actuar humano y Virgilio rige su actuar a través de la razón, “Se dejan atrás la tutela de las antiguas creencias e ideales, se deja de lado la tutela de los antiguos valores e ideales previos al cristianismo, comienza a prefigurarse el “sapere aude” de Kant.

Bibliografía:

Chabod, Federico, Escritos sobre Maquiavelo, México, FCE, 2005, 424 p.

Gaille, Marie, Maquiavelo y la tradición filosófica, Buenos Aires, Nueva Visión, 2011, 141 p.

Lefort, Claude, Maquiavelo, lecturas de lo político, Madrid, Trotta, 2010, 582 p.

Maquiavelo, Nicolás, Del arte de la guerra, Argentina, Gradifco, 2013, 239 p.

El Príncipe, México, Tomo, 2012. 128 p.

Obras políticas, Habana, Instituto Cubano del Libro, en Biblioteca Jurídica virtual [en línea] http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=1569, consultado el 15 de noviembre de 2014.

Pastor, Marialba, Renacimiento Europeo (antología de textos), México, FFyL/UNAM, 2010, 178 p.

Samammé, Luciana, “Una aproximación a la concepción maquiaveliana de la historia”, en Ideas y Valores. Revista Colombiana de Filosofía, Vol.59, núm. 143

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