El que espera no desespera…comprende.

En: Realidades, o tal vez no.

Estoy pensando mucho qué camino seguir…

Me recibí. ok. Todo bien con eso. Trabajé, pero por ahora se terminó. Y ahora?? Qué camino voy a seguir? Quiero trabajar, sin dudas, pero quiero hacerlo en algo que me llene el alma… quiero hacer algo útil para la sociedad…pero, qué?

No quiero un trabajo que me consuma y me deje exhausta y sin ganas de nada…me gustaría levantarme todas las mañanas y sentir que voy contenta a trabajar y que no necesito esperar al fin de semana o los 15 días de vacaciones para “vivir”…

Estuve desesperada por un tiempo, lo admito. Toqué fondo. Me levanté y me acosté pensando en qué podía ser útil después de sentir que estudié algo fascinante pero que no es prioridad en el mundo de los negocios y las cuentas, donde el retorno de la inversión es más valorado que el contacto humano y la comunicación.

Pero también tengo que admitir que este espacio me dejó tiempo para reflexionar -profundamente- qué es lo que quiero y cuáles son las cosas que no estoy dispuesta a hacer. Me dijeron que ser consciente de eso no es poco, y estoy de acuerdo. Me ayuda a que la búsqueda no sea tan…desordenada. Empecé a respirar y a poner la confianza en el universo, hacer yoga, tomarme todo con calma.

Así que estoy transitando una profunda etapa de autoconocimiento -porque cada crisis es una oportunidad para crecer-. Estoy menos preocupada por el devenir y más preocupada por disfrutar cada día aprendiendo… y sé que pronto voy a encontrar mi camino.

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