El día que perdí mi laptop y apareció!
Bueno, mas de una vez me pasó que llegué tarde a todos lados, así que el shortcut mas evidente es tomar un taxi.
Día 2 de la RubyConf 2011 (9/11/2011 para ser exactos), me preparaba a buscar a @odelaguila que se estaba quedando cerca de la residencia donde yo vivía para ese entonces.
Tomé un taxi porque ya iba tarde y por bajarme apurado dejo mi mochila (con mi notebook ThinkPad T60 dentro de ella), FUCK!, cuando reaccioné ya el taxista no estaba y mi vida se volvió un caos, así, literalmente, UN CAOS!.
Recuerdo que fui a la RubyConf igual, intenté recordar de que línea era el taxi donde me monté, pero era totalmente inútil, en Buenos Aires hay muchísimas líneas de taxi!, (y de hecho no era de ninguna línea, pero eso mas adelante), mientras pasaban las charlas no dejaba de pensar en cosas como “ok no tengo otro respaldo”, “ok no tengo otra laptop para trabajar”, y cosas así, pánico total, trataba de calmarme pero en un momento me quebré de la desesperación y me fui a casa.
Estando en casa mis amigos que estaban ahí recuerdo a Lary y a Juan específicamente ofreciéndome prestarme sus compus para trabajar, me dijeron “no te hagas drama, yo entiendo que la necesitas mas que yo”, y me ayudaron a tratar de sobrellevar ese momento, recuerdo también hablar con Maxi y Debo, todo parecía una situación como si alguien hubiese fallecido, era un error mío, enteramente mío, cosa que me pesaba aún mas.
La RubyConf tenía entre sus perks una fiesta de cierre donde se podía disfrutar del barra libre del lugar, nota al pié, en este momento recuerdo que no tenía sino como unos 200 us$ y no estaba como para ponerme a gastar plata (ah, y estaba desempleado, decidí dejar un trabajo que me hacía infeliz por otro que me hizo infeliz pero me hacía creer que tenía mas libertad, pero bueno, eso da para otra historia).
Llego al sitio, me registro, en realidad fui solo porque dije … “bueno, a ahogar las penas en el alcohol”, con esa frase típica de la gente que consume alcohol por cualquier cosa me dirigí a “Godoy” donde pude sentarme un rato, pedir un trago (estaba hasta las manos), y recibir una llamada desde la casa, cuando atiendo es mi amigo Orly que me dice “Socio, acá está el taxista, te trajo la mochila de regreso”, y lo demás es historia, increíble el tipo se pasó todo el día buscando la forma de regresarme la laptop, llamó a mi anterior empleador donde le dijeron “no trabaja mas acá”, y no dejaron ni que hablara, y por suerte encontró un recibo con mi nombre que estaba en la mochila y se dirigió a esa dirección a preguntar, además ¿de qué linea era? ¡de ninguna!, ¡era un taxista particular!
Julián, el taxista ese día me demostró que todavía existe la humanidad, que todavía se puede creer en las personas buenas, que no soy “solo yo el único que regresaría algo que no es mío”, que existen otras personas que tienen valores y morales y que hacen que este lugar no se desplome y se mantenga.
Le di las gracias infinitas veces, pero siempre dije que tenía que bloguear esto, y hoy finalmente en el 2015 me decidí a hacerlo, ¡MIL GRACIAS JULIÁN!, no solo por devolverme la laptop, sino por demostrarme que todavía se puede creer que el mundo puede cambiar, y para cerrar mi amigo Camilo en ese momento me dijo una frase, “ahora si puedes usar la frase que usa la propaganda del gobierno” y yo le digo “ehh, ¿cuál?” y me recordó: “UN PAÍS CON BUENA GENTE” jaja… realmente, no voy a caer en el juego, pero me resulta imposible y doloroso al mismo tiempo pensar que en mi tierra jamás hubiese pasado esto, capaz si, quiero creer que hay personas como Julián en todas partes, pero me encantaría que lo que me pasó no fuese una casualidad, sino una regla… pero bueno; algún día…