El feminismo liberal NO es más cómodo

ANIMA
ANIMA
Aug 31, 2018 · 4 min read

Una crítica al feminismo hegemónico estatal.

Las feministas radicales dicen que el feminismo liberal es más fácil, “no levanta ampollas” y no cuestiona lo establecido; cuando es precisamente al contrario. El feminismo radical es pro-sistema, defiende que las mujeres sean tratadas como menores de edad, que necesitan ayudas y protección del Estado. Tratan de sustitur al marido machista -que les otorgaba protección a cambio de sumisión- por un Estado totalitario.

Imaginad a Clara Campoamor luchando contra la feminista de izquierdas Kent, que ponía por delante los intereses de su partido, a sus ideales de libertad e igualdad para las mujeres. La izquierda prefería asegurarse la victoria, a dar el voto a las mujeres por si “votaban mal” -no les votaban a ellos-. Imaginad a esa mujer que decíaEstoy tan alejada del fascismo como del comunismo. Soy liberal luchando sola contra el machismo y la izquierda para que las mujeres pudieran votar y atreveos a decir que ser liberal es más fácil.

La feminista liberal/libertaria desafía al sistema, no confía en el poder político y es consciente de la hipocresía que abunda entre los que aspiran a ser los “salvadores del pueblo” mientras viven de los mismos a los que dicen proteger, creando más problemas de los que solucionan. Las revoluciones marxistas cambian una clase opresora por otra y las liberales no tragamos más con ese cuento. No queremos salvadores, queremos que nos dejen en paz.

Las feministas liberales también cuestionamos el rol de la mujer en la sociedad, investigamos como ha influido la biología en la construcción de esos roles y tenemos en cuenta la psicología evolucionista y el desarrollo personal de cada mujer. No culpamos al patriarcado de cada conclusión a la que llegamos y desde luego, tratamos de ser razonables y dialogantes con los hombres, no infantiles y escandalosas.

Tenemos capacidad de autocritica y buscamos ser responsables de nuestras vidas, por eso somos tan pocas y estamos tan solas. No hay más que ver los likes en redes sociales que reciben feministas como @Barbijaputa, @_ayme o @MIAREsproject y compararlos con los de cualquier feminista liberal. Mienten cuando dicen que el feminismo “neoliberal” es más popular, mientras campañas como #holaputero en las que tratan de prohibir a las mujeres ser trabajadoras sexuales, se viralizan con tanta facilidad contando con la aprobación de la mayoría de feministas.

Como amantes de la libertad, también cuestionamos la libre elección, pero de ninguna manera permitimos que la posibilidad de haber escogido bajo un condicionamiento propio, otorgue poder a otros de escoger por nosotras, cuando probablemente, si quieren negarnos alguna libertad, también estén siendo presas de sus propios condicionamientos que no quieren admitir.

Clara Campoamor, una de las principales impulsoras del sufragio femenino en España.

En cuanto al cuerpo y la sexualidad, todas las sociedades han tenido y tienen sus canones de belleza y cada cual decide si se adapta a ellos para tratar de agradar, o crean otros canones como en el caso de las tribus urbanas. Lo que no tiene sentido, es tratar de mostrarse al otro -al que te atrae-, de modo que no intentes agradarle porque lo importante es “gustarte a ti misma”. Incluso bajo el pretexto de querer gustarte a ti misma, estás buscando la aprobación de aquellos que te verán como alguien especial y fuera de la norma por rebelarte contra lo establecido, que es algo que está muy de moda y seduce, sobre todo a la gente joven. Todos queremos gustar, es natural. Luchar contra ello, es luchar contra la naturaleza humana.

La autocomplaciente “deconstrucción”, no es más que un “fast food” de la verdadera introspección, que no solo te muestra lo oprimida que estás por culpa de algo “externo”, sino que también te pone en frente de tu “sombra”, de aquellos aspectos de ti misma que no quieres admitir y que podrían tumbar todo tu castillo de naipes si te atrevieses a mirarlos de frente. Si tu deconstrucción termina en marxismo, si después de bucear en tu inconsciente en busca de tus propios condicionamientos, tu conclusión es que para ser libre necesitas la tutela de un estado totalitario y dictatorial, no estás haciendo introspección, te están adoctrinando.

Las feministas radicales dicen que la solución a los problemas de poder y género no pasan por poner a mujeres en puestos de mando, al mismo tiempo que exigen cuotas, porque si una mujer compite por el poder estaría perpetuando el patriarcado, cuando no se trata de “poner a una mujer en un sitio”, se trata de que cada mujer se ponga donde quiera estar, sin esperar a que alguien le de permiso. La manía controladora de las feministas hegemónicas acaba por suprimir las libertades de las mujeres.

Perpetuar el patriarcado, es seguir creyendo que no puedes hacer algo, creerte que eres una víctima cuando podrías montar tu propia empresa en la que seas tú quien da puestos de poder a otros, por ejemplo. Las radicales no pueden soportar la idea de que una mujer sea empresaria o logre poder político sin ayuda, ven a estas mujeres como explotadoras y aliadas del patriarcado capitalista, porque si una mujer logra ser dueña de su propia vida, todas podrían hacerlo, y eso pone en evidencia todo su discurso y les obliga a lidiar con las dificultades que supone la supervivencia en el mundo real. Así que no, ser liberal no es más sencillo, lo sencillo es ser feminista radical.

ANIMA

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Escribo para ordenar mis propias ideas.

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