Microcuento 94

Beatriz entró aventando la puerta del salón y gritándole a María.

-Eres una mala amiga, supiste que troné con el idiota de Elias por Face y ni siquiera diste like a alguna de mis publicaciones. ¿No me pudiste mandar un whats para saber cómo estaba?

María volteó muy tranquila y le contestó.

-¿Para qué? Si tuviste al tanto a toda la escuela cada minuto de lo que pasaba. De lo mucho que sufrías y lo pendejo que fue Elias al dejarte. Pasaste de la rabia a la tristeza ida y vuelta chingos de veces. Neta oso panda, Bea. Sorry not sorry pero yo no soy gato para andarle lamiendo las heridas a alguien, si quisiera dramas en mi vida, pasaría una tarde con mi madre y ni siendo de mi sangre la soporto.

María tomó su mochila y salió del salón con pasos serenos como si fuese una reina de belleza rumbo a su coronación.

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