Analicemos el término Kuña Guapa

Analicemos el término “kuña guapa” con la que los políticos pretenden endulzar nuestros oídos, en estos días previos a las elecciones generales para renovar las autoridades nacionales en Paraguay.

El término “kuña guapa” se refiere a la mujer que cría a 5, 6, 8, 10 hijos, es decir, los alimenta, asea, los viste, los psicoanaliza, es doctora, es maestra.

Que después debe tener tiempo de dejar impecable la casa, es decir, planchar las 200 ropas de los hijos y el marido, además de las sábanas, manteles, después de fregar a mano una a una de estas prendas hasta que las manos se raspen y la espalda se adormezca.

Todo esto lo tiene que hacer antes de irse a trabajar de limpiadora o como costurera, puesto que consiguió a duras penas por su escaso estudio -que no pudo culminar porque le obligaron o se vio obligada a casarse después de pasar el cuarto curso, en algunos casos-, con un salario por debajo de los un millón de guaraníes.

Después, tiene que volver temprano a su casa, para repetir de nuevo el cuidado a los hijos de alimentar, asear, vestir, hace de sicóloga, doctora, educadora, etc.

Cuando llega la noche — todavía no descansó y apenas pudo irse al baño, porque no tiene tiempo de hacer pipí ni de hacerle caso al dolor de cabeza espalda y piernas que la está matando-, se apura para preparar la cena para que los 5, 6, 8, 10 hijos y el marido que llegó de su trabajo, agotadísimo como siempre, sin fuerzas para ayudarle a poner la mesa.

Terminan la cena y se pone a lavar los cubiertos mientras el resto se acomoda para dormir.

El término Kuña Guapa no es otra cosa que la idealización de la mujer ideal para el “macho paraguayo”. Ella tiene que permitir que su marido la “moldee” como a él le gusta, aunque eso implique garrotazos, puñetazos y algunas que otras patadas a las costillas.

Al fin encuentra un tiempo para bañarse y lavarse el pelo, ponerse una ropa cómoda y acostarse a descansar. Pero, justo hoy al marido se le antoja recibir mimos y ella, sí o sí, tiene que estar dispuesta para lo que sea aunque se muera de cansancio, para que al marido no se le antoje “buscar afuera lo que no encuentra en la casa” (típica frase).

Después de “cumplir”, se acuesta a dormir unas cuatro horas si es posible, para empezar toooodo de nuevo a las 4:00 AM, hora en que tiene que levantarse para preparar el desayuno y la merienda para los hijos y el marido, el mate para que el marido, todo antes de que todo el mundo se levante…

Tiene prohibido enfermarse, ponerse triste o feliz, prohibido sentir cansancio, prohibido soñar, prohibido divertirse, prohibido tener antojos, ella come lo que haya o si sobra nomás luego.

Sus hijos tienen que tener todos nota 5, ninguno tiene que ser delincuente y ellos deben depender de ella, hasta que se vuelvan viejos, divorciados o viudos. Incluso después tiene que tener la predisposición y energía para criarle a sus nietos.

Pero cuando se quiere ir a la peluquería, a la que va cada lustro si puede y si sobra plata para ella, todos los vecinos la miran mal y piensan que se arregla porque busca algo “diversión” fuera de su lecho matrimonial o que los hombres la piropeen. Una señora pues ya se casó y no necesita estar linda para nadie ni para ella, solo lo puede hacer para el marido, porque eso demuestra que es seria y fiel.

Si compra ropa linda para ella, todos la juzgan, ¿por qué usa el dinero que bien podía invertir en cuidar a sus hijos?

En fin, la Kuña Guapa de la que tanto se llenan la boca, es aquella mujer esclavizada por la sociedad, obligada a ser eterna sirvienta de sus hijos y esposo, sin derecho a tomar sus propias decisiones, porque si se le ocurre aprovechar su libertad yendo a una discoteca, viajando con amigos o yendo a estudiar, la tildan de puta, bandida, una cualquiera, buscona, etc.

El término Kuña Guapa no es otra cosa que la idealización de la mujer ideal para el “macho paraguayo”. Ella tiene que permitir que su marido la “moldee” como a él le gusta, aunque eso implique garrotazos, puñetazos y algunas que otras patadas a las costillas.

Antonella Brignardello

Written by

Journalist from Paraguay, Capiatá Noticias News director and Horticulturalist