31 Marzo

Viernes

Sale el sol y después del desayuno, Antoñito y yo salimos a cortar unas ramitas de cerezo para hacer un par de ramos y decorar la casa — es mi cumpleaños y tengo invitados para comer. Desde hace unos años, en el trabajo nos dan nuestro día de cumpleaños libre — todo un detalle. Lo que pasa es que este año el calor ha venido muy temprano, y las primeras sakuras que nos han alegrado la vista durante el principio de Marzo, empiezan ya a perder sus pétalos provocando una lluvia blanquirosa bajo las ramas de los cerezos, y remolinos del mismo color en callejones normalmente grises. Al transportar las ramas cortadas hasta casa, hemos dejado una hilera de pétalos a nuestro paso y las ramas peladas en nuestras manos.

Al menos mis amigos me han traído flores y hemos podido colorear el salón de casa también de risas, historias y brindis.

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