ENTENDIDOS Y PROFANOS

Yo conozco tu mirada,
pero no sé lo que miras,
conozco tu risa
pero no el sabor de la noche
acumulada en tu boca;
te digo la verdad
sin decirla
y parece que nunca
entenderás mis incongruencias.

Continúo con mis remolinos de sangre
que se integran al silencio,
donde un sueño ha apresado la huella
y el color de mis ojos,
justo en ese espacio que se opone al tiempo
paseándose coqueto por la oscuridad
de los días transcurridos.

La preponderante cara del silencio
se ríe de estas manos que encierran besos,
como si la vida se hiciera a lágrimas
y ventoleras de infinitos.

Mi mirada montañosa y cavernaria
busca la solidez apabullante
de una muralla invisible
con sus respectivos racimos de atardeceres.

En el recorrido mis ojos se topan
con torvas lagunas de idiotez,
sostenidas desde el fondo
por la marca fluvial de mi llanto.

ANTONIA OBIOL Y C.©.2010
GRAFIACA: JOAN BARBER

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