Capítulo 13 UN AMOR TAN VELOZ

#CantaAhora Súbete a mi moto by Menudo

También conocimos a una chica que nos contó que no tenía amigos verdaderos. Algunos artistas eran sus amigos. Ella también conocía a David Bowie, pero estaba obsesionada con Ray, el de Menudo. Chabelis siempre se despedía con un“No te pierdas“. Pero casi nadie la llamaba. Fue entonces que empezó a ver a Ray, el de Menudo, por todas partes.

Él siempre aparecía con un sombrero diferente, como el concurso del Chacal que hace don Francisco en Sábado Gigante. Que necio, pensaba Chabelis, es que ni siquiera Ray, era su preferido. A ella siempre le gustó René, porque fue el primer exmenudo que pegó como solista. Pero era Ray, el que siempre llegaba de la forma más inesperada.

–Oye, nunca compré ningún souvenir de Menudo, ni si quiera los panties, que quizás hubiese sido lo único que hubiera pedido en casa para Navidad o algún cumpleaños–le dijo Chabelis a Ray.

–Pero tenías los discos.

–Sí, pero nunca compré aquellos en los que tú salías, dejé de comprarlos desde “Una aventura llamada Menudo.” Y la canción que más me gustaba era la de “Voy a América, voy a ver al tío Tom, voy a soñar, voy a ver a Olivia Newton-John.” Porque si René quería ver a Olivia, yo sería entonces como ella, rubia, y me rizaría el pelo, para nunca parecerme a Sandra Dee. Y tiraría el cigarrillo en el piso, mientras John Travolta canta “It’s electrifying!”. ¿Qué canciones cantabas tú? Chicle de amor, es la única que recuerdo.

–¿Sales hoy? preguntó inquisitivo, Ray.

–Pues, no sé, quizás. Unas amigas quedaron en llamarme.

–Ah, sí, cierto, las modelitos pendejas de la revista Noctámbulo con esas vas a janguiar tú, mija, si esas sólo te cachetiaron el pon, porque estaban a pie. Oye, pero no te pongas así, no te quiero aguar la fiesta. ¿Quieres que te cante una de Julio Iglesias? Mira, vístete, sal y cómprate algo sexy, una camisita de esas con la espalda por fuera. ¡Mira que los zapatos en Novus están en especial!

Chabelis entró a Novus, buscando unas plataformas. Era lo más alto que podía aguantarlas.

–¿Doradas o plateadas? Ay, míralas en bronce, que pega con todo, tráemelas en seis y medio.

Chabelis, siempre subiendo y bajando de peso, buscando verse sexy, enseñando las tetas, las piernas, llenas de flores de Victoria’s Secret Strawberry Champagne.

–Qué delicia irse de happyhour a Coaches, a ver lo que aparece.

–¡Pssst! ¿A dónde vas sin mí? ¿A Coaches? ¿Tú sola?

–Ajá.

–Tienes un barro en la quijá, ¿lo viste?

–Mierda. Ahora mismo me lo voy a explotar. Me voy a embarrar de pancake, ya verás que no se va a notar. Los del trabajo van para allá. No te preocupes, no voy a estar en una esquina sola.

–Ja, ja, ja, esos charros, me caen bien esos macharranes. Tan patos que se ponen cuando escuchan a Menudo, después de tres palos. Bueno, cool, te veré cuando pongan nuestro set, que si no me equivoco es despues del happyhour de Mille Light. Bueno, el momento más triste a llegado, mamita. Mira, plis, no te pongas las leggins negras con la camisa Versace wannabe esa. Sí, la que te compraste en los outlets en Orlando, ¿okey? Y no me mires así que ahora estoy casado.

Las mujeres entran gratis los miércoles en Coaches, pero siempre hay que hacer fila, a menos que te encuentres a alguien que te conozca y te cuele. Pero Chabelis no veía a nadie. Bueno, alguien la llamó desde la fila. Era Doris, la doña que cogía la clase de Español con ella en la universidad.

Pero, ¿qué hacía esa doña en Coaches?¡Ay! qué se joda, me voy a colar, que ya todo el mundo está empezando a mirarme. Bueno es que si no es así, ni me miran. ¿Por qué cuando camino con mis aires de Uma Thurman y Olivia Newton-John, nadie me mira?¿Qué será lo que ven? ¿Una gordi cuqui ¿Mañana empiezo a almorzar en Subway o con la dieta Special K? Pero a la medianoche, cuando se termine el happyhour de Miller Light y empiece el de Coors Light, en el set de Menudo, alguien me sacará y bailaremos como Carlton, el de Fresh Prince, y le demostraré a este ex-ídolo de la juventud que la aventura ha comenzado y no se sabe qué va a pasar. Ja, sí, sí sí en esa canción.

–¡Eh! Doris, mija, ¿qué es de tu vida?

Aquí está buscando guayaba, si esta se quedó en Ruben Blades y hello, ya vamos por Calle 13.

–Nena, ¡qué bella tu camisa! ¿De dónde es? –preguntó Doris.

–De Infinito. Del racket en especial que ponen atrás. Yo creo que todavía quedaban par de large, si la quieres.

–Nena, pero yo pensé que tú tenías novio.

–No, salgo de vez en cuando con un amigo.

–Ah, sí, tú me habías dicho, sí, un tal Ray. ¿De qué corte?

Qué chiste más charro, por Dios, cómo me la voy a sacar de

encima, ésta si que me va a espantar a los jevos. Nadie la sacó a bailar, pero Ray le dedicó “Súbete a mi moto”. Estaba borracha. ¿A dónde la llevaría en esa motora? ¿a la casa de la Señora Mía?

–Ray, ¿por qué no vamos mejor en el globo? “Como Cannonball, fuerte como Cannonball”.

Pero no era Ray. Era un guardia.

–Te pareces a Charlie, el de Menudo. Nunca soporté su pelo rizado con el freezy mojado–le dijo Chabelis, borracha, al guardia.

Chabelis se había desmayado en los brazos de Charlie. Se llamaba Charlie. Ni Nydia Caro lo hubiera podido presentar mejor.

–Charlie, la chica viene de un rave, tienes que ser flexible. Le echaron una molly en la cerveza.

–Oh Ray, dile a Charlie que es un dios azul. Charlie, no eres el de Menudo, ¿verdad? Eres un glorioso polícia YMCA. Oh, Charlie, no, no, no puede ser, aquí, desmayada en los brazos de un aunténtico queer eye. We can’t stop. It’s our party we can love who we want. We can kiss who we want. We can see who we want.

)
Nydia Antonia Russe

Written by

Aquí puedes leer mi primer libro “Cantar y contar”: Un libro musical. Sígueme en Instagram @cantarycontar

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade