Te amo, pero adiós

Tenía los ojos enrojecidos, las lágrimas corrían por su rostro constantemente y la verdad nunca, en los 7 años que teníamos juntos, la había visto llorar como lo hacía en esa ocasión; ni siquiera cuando su abuelo, a quién ella había visto como su papá desde pequeña, había fallecido tiempo atrás. La conocía demasiado bien, y podía sentir casi de manera palpable su angustia, nunca en todo el tiempo que habíamos estado juntos la había visto así, y realmente sentía mi corazón hecho un puño de solo saber que era por mi culpa.

Contrario a lo que cualquiera podría pensar (y aún afirmar), yo realmente la amaba. Desde que nos conocimos me encantó y después de cerca de 3 años de estar juntos supe que realmente estaba enamorado de ella, supe que lo que yo sentía era amor. Y es que nunca en mi vida, hasta ese entonces, había experimentado un sentimiento tan intenso hacia alguien. De hecho, a veces cuando pienso al respecto me digo que, si es que eso llega a suceder, cuando me enamore otra vez de esa manera, será para toda la vida.

Puedo asegurar que terminar con ella fue una de las decisiones más difíciles que he tomado en toda mi vida, porque realmente me dolió, pero al mismo tiempo (por irónico que así lo parezca) una de las decisiones que más paz y tranquilidad me ha dado (y me sigue dando hasta el día de hoy). Recuerdo que ese fue el tiempo más egoísta que he experimentado en mi vida, porque me tocó pensar en mí y únicamente en mí, la única manera de hacer lo que debía era dejando de lado lo que ella (y básicamente cualquier otra persona) sentía, y enfocarme en mis propios sentimientos y necesidades.

Fue difícil sí, mucho, los primeros meses después de terminar fueron los más duros de todos, me torturaba demasiado el saber que ella lo estaba pasando mal, aunque yo por mi parte también, pero era diferente porque para mi todo tenía sentido. Cuando se dieron las cosas no me sentía preparado para darle una explicación clara de lo que me pasaba y, cuando ya estaba listo para hacerlo no valía la pena entrar de nuevo en su vida a alterar el equilibrio que ya había conseguido alcanzar; y es que, simple y sencillamente no se me hacía justo.

Ya han pasado varios años de todo esto que relato y la vida de ambos ha cambiado radicalmente, en mi caso después de que acepté mi homosexualidad (cosa que no sucedió inmediatamente después de haber terminado con ella) todo ha ido mejorando, porque la verdad es que es de vital importancia aceptar quien uno realmente es y afrontar lo que se venga. Tal vez si hubiese entendido esto con antelación, la historia habría sido muy diferente, pero ahora comprendo que a todos nos toma un tiempo diferente aprender eso, y la verdad, a pesar de todo y todo no veo que tenga nada de que arrepentirme.

La verdad es que ella siempre va ocupar un lugar muy especial en mi corazón, fue la persona que me enseñó lo que se siente amar y además, si me pongo objetivo, con ella viví gran parte de los años más bonitos que he vivido hasta ahora. Hoy por hoy llevamos la fiesta en paz, hablamos de vez en cuando, recordamos las estupideces que vivimos juntos, no reímos al respecto y nos alegramos de los éxitos del uno y del otro, ¡eso es algo que le voy a agradecer de por vida! Sin siquiera mencionarlo, ella sabe que siempre podrá contar conmigo si necesita algo y, de la misma manera, sé que también ella va a estar para mí.

Todo esto que pasé (si bien en su momento fue exageradamente difícil) me formó como persona, formó mi carácter y me hizo madurar. La verdad es que me dejó muchas enseñanzas, y una de las más importantes (al menos desde mi perspectiva) es que a veces está más que bien ser egoísta, pensar solo en uno, especialmente cuando eso (aunque suene a ironía) va a terminar beneficiando a terceras personas.

Decir adiós no siempre es fácil, pero casi estoy convencido de que cuánto más difícil es, más necesario es para nuestro propio bienestar. A veces, como dice Adelaida (Adele) en una de sus canciones, es necesario be cruel to be kind.

Les dejo este cover de la canción, la verdad la letra describe muy bien todo lo que yo sentía en aquél momento cuando terminé con mi ex.

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