4 cosas que el ciclo nos recuerda cada mes

Una visión personal sobre los estados de mi ciclo menstrual, y la manera más sabia que encontré para vivirlos.

Cada etapa del ciclo menstrual mueve hormonas, fluidos, arquetipos y percepciones a la vez. Mirando de forma integral sus movimientos, encontré estas claves para sentir más plenitud en cada etapa. Escrito para Lunar APP.

FASE PRE-OVULATORIA / RECORDÁ EXPLORAR.

Cada vez que mi menstruación se retira, y el cuerpo se me aligera, flotando en una suave marea de estrógenos, tengo la EXPLORACIÓN especialmente disponible. EXPLORAR: una renovada curiosidad por el mundo, un retorno a edades previas, mi niña o mi púber saltando de entusiasmo porque ALGO NUEVO SE ME PRESENTA. Y aunque dejé de ser una niña (lo comprueba esta credencial de monotributo) no dejo de tener esas experiencias en mí. Sólo me olvido. 
De la misma forma, pasar por la fase pre-ovulatoria con una buena dosis de PRESENCIA nos refresca este superpoder, nos recuerda que podemos usarlo SIEMPRE, todo el mes, toda la vida, siempre que queramos.
EXPLORAR es recordar que el mundo es muchísimo más grande que nuestra capacidad de procesamiento. Que debe haber buenos pedazos de países, libros, hechos históricos, costumbres japonesas o bares que me haría bien investigar. Que en mi propia profesión me tengo que acordar de buscar nueva data. Que las personas que ya conozco son territorios cambiantes, pero hay que proponerles jugar para mostrarnos cosas nuevas (ellos también piensan que ya nos conocen del todo). Que hay que salir de casa, porque el mundo nos necesita ¡nos requiere!: es la industria la que forra nuestros hogares y pantallas con entretenimiento para que no miremos alrededor. 
Que la vida está hecha de inspiración y espiración, así que mejor tener bien frescas las fuentes de inspiración.

FASE OVULATORIA / RECORDÁ LA CREATIVIDAD:
Somos fértiles, más allá de la posibilidad reproductiva concreta que tengamos en este momento. Fuimos una creación original de la biología, y a partir de la pubertad, tenemos una multitud de semillas creativas que van madurando, junto con el espacio para alojar una creación. Así le decían los mayas a los ovarios y al útero respectivamente. 
La tradición hindú dice algo parecido: el aspecto creativo de la sexualidad humana (asociado al segundo chakra) está diferenciado del instinto de supervivencia y reproducción (asociado al primer chakra).
Así que al pasar por cada ovulación, me acuerdo de la creatividad, de tenerla bien presente en todos los actos que la requieran. Despertarla inclusive en situaciones cotidianas donde ya sé cómo se hacen las cosas. Invocarla justamente en esos momentos donde no tengo idea de cómo se hacen las cosas. Tratar de llevarla a mis trabajos, proyectos, viajes, problemas y fantasías: no hay un espacio más merecedor de condimento creativo que otro.

Y recordar que la fertilidad también es un poco maternal, así que si decido crear algo nuevo, tengo que cuidarlo de la crítica y la maldad, tengo que protegerlo un rato para permitir que se desarrolle.

FASE PRE-MENSTRUAL / RECORDÁ EDITAR
Imaginate que mientras tu cuerpo ya sabe que no va a alojar una fecundación, vos no lo sabes. Hubo estrógeno engrosando el tejido de nuestro “nido” uterino, hubo un cuerpo lúteo produciendo progesterona, toda una cascada de retro-alimentaciones hormonales y de tejidos listas para alojar un cigoto y arrancar una gestación. Pero este mes no ocurre. Y todo este sistema empieza a decaer, desintegrarse y disminuir adentro tuyo, pero vos no ves la sangre hasta 10 o 12 días después. 
La fase PRE-MENSTRUAL es un desfasaje entre “lo que sabe el cuerpo” y lo que llega a nuestra conciencia. Es un estado muy incomprendido y maltratado por la cultura… pero no es extraño si pensamos en el desafiante recordatorio que propone: hay adióses, hay despedidas, hay muertes, hay estructuras que se desarman, hay cosas y formas que soltar, y hay que limpiar. 
Tal vez si este mundo fuera menos fan del “éxito”, de los “logros”, de lo “nuevo”, este costado de la conciencia no estaría tan denigrado. Al lado del éxito hay fracaso, al lado del logro hay batallas perdidas y lo nuevo danza con lo viejo, la vida se nutre de la muerte. ¡Miren la naturaleza, esto no es necrofilia ni melancolía inútil! Tenemos que RECORDAR “EDITAR”: evaluar lo que tenemos entre manos, saber descartar lo que ya no sirve, limpiar lo que necesita una pulidita y reducir nuestro peso emocional, energético, biográfico, tan a menudo y con el mismo placer con que nos damos una rica ducha.

FASE MENSTRUAL /RECORDÁ DESCANSAR
“¿Qué es lo más incómodo de estar indispuesta?” me preguntaron en una entrevista por la app. Pensé y dije: “Para mí, tener que hacer de cuenta que no lo estás: esconderlo, apurarte, rendir al 100% de productividad”. Así que cada vez que llega mi menstruación, me doy cuenta de que me faltan horas de sueño desde 2005, que respiro más rápido de lo que hace falta, que apenas termino algo ya salgo corriendo a “aprovechar” y resolver alguna otra cosita, resumen: que me olvido de DESCANSAR.
La menstrual es nuestra viejita silenciosa, la etapa que todavía no vivimos pero está presente en nosotras, gracias a las bisabuelas, a la sabiduría antigua, a la herencia. Se vuelve introspectiva, observó mucho y ahora acciona poco: tiene mucha información que digerir.
Y al irnos a dormir más temprano, o hacer una merecida siesta, aparece aún más información. Si alguna vez se preguntaron por qué sueñan los humanos, y tienen una respuesta convincente, ¡avisenme! Yo no encuentro una buena explicación, sólo sé que en esa dimensión donde nos vamos en cada descanso, hay valiosísima información, fantasías, soluciones, descargas y construcciones de mil pisos para recorrer.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.