Un pequeño gremio y su rol de lastre para las Ciencias Sociales (2/3)

Por Leandro Villalba Baruja


Pongamos las cosas en contexto. La UNA tiene poco más de 45 mil estudiantes de grado[1] que se distribuyen en 79 carreras, egresan de ellas cerca de 4 mil nuevos profesionales por año[2], de esta cifra, alrededor del 50% lo hace en el Área de Ciencias Sociales, Educación Comercial y Derecho[3], y también el 50% de los egresados por año corresponden a Licenciaturas (en diversas ramas).

En la Facultad de Derecho, segunda Facultad por cantidad de estudiantes, en el periodo 2011–2015 tenemos un promedio total de 1737 postulantes, 1274 ingresantes y 1033 egresados por año, de este total, los Estudiantes de la Escuela de Ciencias Sociales y Políticas representan el 4,2%[4] en postulantes, el 4,3%[5] en ingresantes y apenas el 2% del total de egresados[6] [7].

Es decir, el gremio de la Escuela se compone de un número insignificante de estudiantes, quienes apenas representan una minúscula fracción del total dentro de su propia Facultad.

Como habíamos señalado, la Facultad de Derecho no otorga ni siquiera un presupuesto propio a la Escuela y se encuentran inactivos todos los Institutos de Investigación cotejados en el organigrama. Aunado a estas circunstancias, se repite en las clases, y no creo que este sea punto de discrepancia entre los estudiantes, que es necesario potenciar las ciencias sociales y políticas en nuestro país, que es importante dar a conocer a todos en el Paraguay lo que podemos aportar desde nuestros ámbitos de conocimiento una vez profesionales y se repite también con insistencia que las nuestras son carreras con mucho por desarrollar y contribuir para el país, “carreras del futuro”.

Sin embargo, lejos de que esta evidente insignificancia del gremio de nuestra Escuela sirva para dimensionar la necesidad de intentar cooperar y llegar a consenso desde el cual construir en beneficio de todos, la militancia en el gremio de la Escuela se caracteriza por una virulenta y artera oposición con enfrentamientos verdaderamente lamentables. Hagamos un repaso.

El CESP-UNA se crea en 2004[8] y en 2012[9] reforma sus estatutos, vigentes hasta hoy, tiene a su cargo la representación de todo el gremio, pero en la práctica esto no ha sido efectivo. A consecuencia de algunas contradicciones en el Estatuto[10] el movimiento que gana las elecciones se queda con todos los cargo del CESPUNA, restándole sensiblemente representatividad y pluralidad. Además de esto, las dos últimas elecciones han sido sumamente conflictivas.

En 2015 se postula a la presidencia un compañero quien a la par de ser estudiante de Ciencia Política, trabajaba en la Escuela. Invocando la “autonomía”[11] [12] del CESPUNA, el TEI de entonces da lugar a la impugnación de su candidatura amparándose insólitamente en el reglamento de funcionarios[13]. El TSJE ordenó al TEI revocar la resolución y negándose a cumplir la orden, los miembros del TEI renunciaron. Ante la clara posibilidad de una derrota en las urnas, el grupo entonces oficialista del ya acéfalo CESPUNA, decide retirarse de la contienda electoral. Ganado el actual movimiento oficialista unas elecciones sin oposición.

En 2016, se vuelven a desarrollar las elecciones del CESPUNA sin oposición para el oficialismo. El proceso electoral se desarrolló de manera solapada y con una cuestionable difusión en detrimento de la legitimidad del CESPUNA. Sirva como ejemplo comparar el proceso eleccionario en el Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho[14] [15] [16] [17] [18] en el mismo año, con la organización de las elecciones en el CESPUNA[19] [20] [21], para evidenciar que el proceso electoral adoleció de muchos vicos. En el caso del CEDUNA, inclusive puede verse la participación[22] de los integrantes de los equipos que, aunque enfrentados, trabajaban juntos para organizar unas la elecciones que involucran a 5 mil estudiantes.

Prosigamos. Entendiendo que la representación del gremio no se limita a un Centro de Estudiantes de cuestionable legitimidad y lo que haga, cabe señalar otros hechos.

Por Resolución N° 170/15, el Consejo de la Facultad de Derecho rechaza la inscripción de Patricio Flores Arce, alegando que no tenía sus papeles en regla y además, en una flagrante extralimitación, decidió “Establecer que el peticionante Patricio Flores Arce, no podrá participar en calidad de oyente en las actividades académicas en la Escuela…”. Esto causó, a principios de 2015, la primera gresca de aquel año, con un grupo de compañeros celebrando la decisión del HCD y con otros repudiándola.

Más adelante, a la par de las vicisitudes señaladas en las elecciones del 2015, se generan las protestas masivas en el Campus contra el Rector Froilan Peralta quien renuncia. Un grupo de estudiantes decide tomar la Escuela exigiendo la renuncia del Director Académico, la toma se prolongó por varios días. En día y hora marcados con acuerdo de todos para el desarrollo de una nueva asamblea del CESPUNA (una de varias), el grupo que tomó la Escuela cierra las puertas a los demás estudiantes, quienes forzaron la entrada en medio de una batalla campal que se trasladó al patio de la Escuela. Una vez conseguida la renuncia del ex Director Académico, el grupo de compañeros quienes impulsaban las reivindicaciones se dividió y la protesta perdió fuerza, levantándose la toma.

A principios de 2016, un par de Docentes denuncian fraude en el concurso de oposición convocado por la Dirección Académica. Nunca se dieron a conocer los resultados de dicho concurso ni los detalles de la fiscalización que el CESPUNA debió hacer. Esta situación dio lugar, nuevamente, a una serie de enfrentamientos y disputas en la que primaron las descalificaciones y los insultos.

En la segunda parte del 2016, la lucha universitaria tuvo un nuevo impulso e intentó reformar el Estatuto de la UNA; en la Escuela se desarrollaron 3 asambleas en relación[23], en la primera, se rechazó el paro, en la segunda se dio a lugar el paro programado (siendo la última unidad académica en adherirse junto a todas las Facultades) y en la tercera, el CESPUNA desconoció la legitimidad de la Asamblea (máxima autoridad), quedando con el tiempo todo en la nada. En aquel entonces, el mismo grupo de compañeros que había cerrado las puertas de la Escuela un año antes a los otros, denunciaron que la administración de la Escuela les cerró las puertas a ellos sin previo aviso.

Recientemente para “inaugurar” el 2017, un par de compañeras integrantes del CESPUNA denunciaron ser agredidas y maltratadas por otro grupo de compañeros quienes, a su vez, denunciaron a las mismas por maquinar, nuevamente, el cierre de las puertas de la Escuela.

Sin ninguna duda a este breve repaso le falta consignar una larga serie de hechos igual de criticables[24], pero bastan para poner de manifiesto que la actividad del gremio de la Escuela se ha concentrado mucho más en enfrentamientos entre compañeros, sin reportar ningún beneficio a la Escuela ni a las Ciencias Sociales en general.

En definitiva, tanto la representación formal (el CESPUNA) como los otros movimientos (salvo quizá el comité de género) en el gremio de la Escuela sólo representan y buscan representar los intereses de una parte de los estudiantes, a los afines. A los adversarios se los ningunea e intenta criminalizar por todos los medios, es habitual que las discusiones sean simples desfiles de ad hominem y ad personam[25].

Así las cosas, convendría disolver el CESPUNA y apostar por un nuevo esquema de participación política en la Escuela, no es imposible pensar en ello y resultaría mucho más razonable que mantenerse en el mismo juego de niños de hace ya varios años que tiene al CESPUNA como un botín el cual hay que asaltar para regocijarse en el placer de decir “somos mayoría” mientras la Escuela y nuestras carreras siguen frenadas, en parte, por el lastre de un gremio dividido cuyos miembros dicen que quieren cambiar al mundo pero no son capaces de ponerse de acuerdo para mejorar, algunas cosas al menos, del lugar en donde estudian.

[1] http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/UNA_EnCifras_2015.pdf

[2]http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/Boletines/Bolet%C3%ADn_DatosAnuales_2015_18.pdf

[3]http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/Boletines/Boletin_Datos_Anuales_2014_16.pdf

[4]http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/Poblacion_Carreras_de_Grado_2015/2.Postulantes_Carreras_2015.pdf

[5]http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/Poblacion_Carreras_de_Grado_2015/4.Ingresantes_Carreras_2015.pdf

[6]http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/Poblacion_Carreras_de_Grado_2015/8.Egresados_Carreras_2015.pdf

[7] Para más datos, también puede consultarse http://www.una.py/images/stories/Universidad/Estadistica/InformesFacultades/Fac._Derecho_y_Ciencias_Sociales._Poblacion_Estudiantil.pdf

[8] Genes, Victor. “Historia de la Escuela de las Ciencias Sociales y Políticas” Artículo publicado en el periódico “El Cientista” Año 2, Num. 2, Octubre 2014 pág. 3

[9] “…la reforma del Estatuto del Centro de Estudiantes, que fue realizada en el año 2012 por todos/as los/as estudiantes. En ésta se gestionó la personería jurídica del gremio estudiantil, hecho que le dio soberanía total y que marcó el camino hacia la autonomía universitaria integral a la Escuela de Ciencias Sociales y Políticas” Genes, opp cit. La asamblea se desarrolló el 16 de agosto de 2012 y vale destacar que antes de ella los estudiantes de la Facultad de Derecho podían votar en las elecciones del CESPUNA.

[10] El Art. 29 habla de “listas abiertas” y el Art. 30 de “distribución de secretarias” utilizando el Sistema D’ Hont.

[11] En términos estrictamente jurídicos “autonomía” es la capacidad de tomar decisiones y emitir las propias reglas, en este caso, de un Centro de Estudiantes, independientemente de los reglamentos de la Facultad.

[12]https://www.facebook.com/escuelanosecalla/photos/pcb.1029605410423747/1029605273757094/?type=3&theater

[13] Lo cual es totalmente contrario al principio de “autonomía” y mucho más en un Proceso Electoral. En este punto vale decir que ni el Código Electoral ni el Estatuto del CESPUNA contienen ninguna inhabilidad que pudiere haber afectado al estudiante en cuestión. El caso, evidentemente no fue previsto al redactarse el Estatuto. Para esas situaciones no previstas el Estatuto del CESPUNA, en su Art. 70, prevé expresamente que entren a regir las disposiciones del Código Electoral, y el Código Electoral dice en su Art. 7 “Las causales de inhabilidad e incompatibilidad son de interpretación restringida. Todo ciudadano puede elegir y ser elegido, mientras la ley no limite expresamente ese derecho”.

[14]https://www.facebook.com/Colegio-Electoral-Independiente-180689018971163/?fref=t

[15]https://www.facebook.com/180689018971163/photos/a.180793998960665.1073741828.180689018971163/185470518493013/?type=3&theater

[16]https://www.facebook.com/180689018971163/photos/pcb.189796508060414/189796428060422/?type=3&theater

[17]https://www.facebook.com/180689018971163/photos/a.180793998960665.1073741828.180689018971163/190025524704179/?type=3&theater

[18]https://www.facebook.com/180689018971163/photos/a.180793998960665.1073741828.180689018971163/190053974701334/?type=3&theater

[19] https://www.facebook.com/TEICESPUNA2016/?fref=ts

[20]https://www.facebook.com/TEICESPUNA2016/photos/pcb.1086647184723928/1086647171390596/?type=3&theater

[21]https://www.facebook.com/TEICESPUNA2016/photos/pcb.1098845916837388/1098845746837405/?type=3&theater

[22]https://www.facebook.com/180689018971163/photos/a.180793998960665.1073741828.180689018971163/196606024046129/?type=3&theater

[23] Insólitamente el tiempo de “debate” se redujo a media y una hora respectivamente en las dos primeras

[24] Al respecto, cada lector/a podrá hacer la valoración que le parezca oportuna. No se pretende ser concluyente y menos ante todos estos hechos ciertamente controvertidos.

[25] Incluso se han usado perfiles falsos para el ataque, también se ha llegado a editar una suerte de “revista” universitaria titulada “la Chispa” (Emulando a Lenin) que desde el anonimato publica los artículos que podrían comprometer denuncias por difamación.