Conmigo no la cagués

Vos cagala si querés, pero no la cagués conmigo. Te escribo a vos, de adelantado, porque quizás las historias del mundo se repiten en distintos hemisferios. Te escribo a vos que ya la cagaste, y lo hiciste sin saber. Te escribo a vos que ya la cagaste, y ni siquiera me has conocido. Te escribo a vos que tenés uno, dos , tres, cuatro nombres, todos distintos por supuesto. Te escribo a vos que te conocí en diciembre, en septiembre o en abril. Te escribo a vos a quién aprendí a querer y te escribo a vos también con quién ni siquiera he salido. Te escribo a vos al aficionado a la literatura, al aficionado a cualquier ciencia o al aficionado a los números. Te escribo a vos te digo, que en este momento, en esta realidad, no queremos a la esperanza como mecanismo de defensa. No queremos vivir eternamente con el ideal de que todo algún día va a estar bien. No queremos más los manuales de instrucciones Queremos a quienes ven las cosas diferentes, queremos a quienes dibujan toda una historia en un pedazo vacío de canvas, queremos a quienes se atreven a embarcar en un mar sin etiquetas, queremos a quienes exploran, quienes crean, quienes inspiran, queremos a los que hacen, a los que cambian, a los que deconstruyen, a quienes no aceptan. Queremos a quienes quieren a esa misma gente, a esa misma gente que sueña cree, respira, decide a veces no comprender, decide no aceptar lo que está establecido , la que está en desacuerdo, la que se queja y la que no huye.

Te escribo como advertencia entonces : Conmigo no la cagués. Que yo sé que todos en el mundo tenemos derecho a cagarla, pero conmigo solo te pido de favor: mae, no la cagués.

Que la página sea libre, pero sin que la vida se tenga que defender. Que esto es prohibido de leer, si no aprendiste nunca a leer entre líneas.