Eso de creer en el feminismo
Esta semana me vi envuelta en toda una polémica sobre mi nivel de compromiso, activismo y lucha en la causa feminista. De la intencionalidad de la polémica no me interesa mucho referirme porque la verdad una siempre debe solo tomar lo bueno de las cosas y lo malo dejarlo atrás… La tan bendita polémica inicia porque como muchas personas a veces una dice cosas sin pensar, a veces hay conductas machistas que incluso una misma tiene interiorizadas y de las cuales se tiene que desprender, pero claro esto es un proceso constante…
“Ay a esa gorda alguien se la debería de prestar para que baje la intensidad”, esas fueron las palabras que ocasionaron la indignación de muchas personas… Ahora de las acciones que una realiza, una se debe hacer responsable y también debe aprender. Y entonces a ver, he de aceptar que el comentario es políticamente incorrecto, también he de aceptar que sí quizás no son palabras que reflejen lo que he aprendido a través de estos años sobre el feminismo y la necesidad de dejar de replicar conductas machistas y comentarios que responden a ese sistema patriarcal en el cual nos hemos desarrollado.
¿Y qué es lo que pasa? Que sí efectivamente nos han implantado un modelo de mujer, donde nos han dejado en el estereotipo de que la mujer debe ser esbelta, 90–60–90, con sus curvas bien marcadas, y no, el cuerpo de la mujer no es un objeto sexual, la figura de la mujer sea flaca, gorda, con llantitas o sin ellas no debe ser definida por los estereotipos de belleza que nos han impuesto. Por otro lado, la libertad sexual de las mujeres, nuestra libertad sexual, es problema de cada una de nosotras, nuestro cuerpo, el respeto a lo que hagamos o dejemos de hacer con él, es cosa de cada una, y nunca debe ser juzgado por nadie, no por un hombre, no por nuestra familia, ni tampoco por otra mujer. Y sí nosotras tenemos ese derecho de explorarnos, permitirnos disfrutar de nuestros cuerpos, sentirlos solas o acompañadas… Yo, usted, nadie tiene el derecho de opinar sobre la libertad sexual de otra persona.
Ahora bien, como mujer que cree en el feminismo, sé que debo aún crecer, caminar y construir un camino hacia el respeto de los derechos de nosotras…
Sé también que hay muchas conductas interiorizadas del sistema patriarcal en el que nos hemos criado que debo sacar, pero no me voy a dar con una piedra en el pecho y repetir muchas veces “por mi culpa, por mi culpa por mi gran culpa”, la verdad yo sí no creo en esta conducta de señalar lo mala persona que es alguien y lo buena que soy yo por no decir “x” o “y”palabras o bien por señalar y casi que quemar gente en la hoguera como si existiesen papas del feminismo. Porque como he aprendido de muchas personas valiosísimas la lucha feminista no pasa por señalar las conductas machistas de los demás o levantar juicios de valor contra las personas que no tienen los mismos niveles de conocimiento, la lucha en búsqueda de la equidad para nosotras las mujeres pasa por levantarnos cada mañana e identificar esas conductas, modificarlas y también señalarlas de manera constructiva en los espacios en los que nos involucramos.
Eso de creer en el feminismo, puede que sea hasta una cosa personal, yo quiero creer en el feminismo porque me encantaría ver a mi mamá, madre soltera en su momento, madre jefa de hogar, con oportunidades para desarrollarse, con oportunidades de crecer profesionalmente, porque sé que es una mujer fuerte, emprendedora luchadora… Gaby, Ella me hace creer en el feminismo…
Eso de creer en el feminismo también se me da porque tengo una hermanita menor, quien tiene 14 años, quien ya es madre y tiene hijo, y quiero que ella entienda que nadie debe juzgarla por ser madre soltera, que ella no debe sentirse menos por eso, que ella debe amarse, amar su cuerpo, que tiene las mismas oportunidades que cualquier otra persona, que su cuerpo es suyo y de nadie más… Raque, ella me hace creer en el feminismo…
Eso de creer en el feminismo, lo hago también porque sé que hay mujeres que han sacado adelante familias completas, porque nunca recibió apoyo de su pareja, porque incluso pudo ser violentada y es como un tronco de fuerte y tiene un montón de amor para las hojitas de ese tronco que es… Dona Edith me hace creer en el feminismo…
Eso de creer en el feminismo, lo hago también porque hay miles de mujeres que no conozco, y no tienen las mismas oportunidades que la vida me ha dado a mí , y siento que tengo la responsabilidad de moverme, de moverme un poquito como así muchas se han movido antes por mí sin tan siquiera conocerme…
Eso de creer en el feminismo al final debe resultar un compromiso personal, una lucha interna y transformaciones que realizar, pero eso solo lo podemos hacer si identificamos en que hemos fallado, en qué lo estamos haciendo y como modificarlo. Nadie nace aprendido, y eso de creer en el feminismo es un proceso de aprendizaje, pero es un proceso que como mujer estoy dispuesta a enfrentar e interiorizar.
Eso de creer en el feminismo debe ser una convicción personal.
Noviembre 2014