“Y después la zorra soy yo”

Era el momento de tomar las vacaciones que solemos tomar juntas al menos una vez al año, fui yo la que insistí con la perfecta excusa de que ya se acerca la fecha de mi viaje, mis amigas y yo, decidimos irnos de ride. Como siempre íbamos hablando estupideces, riéndonos, contándonos historias que ya nos hemos contado, pero que nos encanta contarlas en vivo y con detalles.

En algún momento entre historia e historia, salió el “chiste”, pregunta, comentario, ni sé que era, de quién es la más “zorra”, así como suena, la más zorra. Comenzamos entonces a divagar entre si era ella, yo, la otra, los parámetros para la elección de quien se iba llevar el título de “la más zorra” eran los típicos de siempre: quien ha estado con más maes, quien liga más, quien es la más liga, en fin… Una lista de detalles que la verdad no tiene sentido precisar…

Ese mismo día por la noche como no teníamos nada que hacer, cambiando de canales, decidimos ver una peli que se llamaba como “contando a mis ex” o una carajada así, la película estaba malísima, nila vean, (el único motivo por lo que la aguanté era porque no había nada más que ver y porque el actor principal estaba realmente guapo), pero la película se reducía también al bendito señalamiento de con cuantos maes había estado la protagonista de la película.

Caigo en cuenta del hecho de que cómo esta sociedad de mierda, nos limita a nosotras el vivir plenas, el explorarnos, el equivocarnos y buscar a esa persona correcta, o el simplemente estar solas y disfrutar de nuestra sexualidad. Porque yo nunca he escuchado que se ponga en duda o se le señale a un hombre el con cuantas doñas ha estado, si ha estado con muchas más bien se les felicita por ser “bien jugados” y dichosas nosotras las mujeres que tengamos el chance de estar con ellos porque de fijo tienen mucho que enseñarnos.

Si a una mujer le gusta el sexo es una zorra, si le gusta salir a pegarse sus “tapis” de fijo es porque anda zorreando, si va solo con un par de amigas a bailar a un bar, ¡ es una zorra esa mae!, si se mete con el mae equivocado, de fijo y le pasó eso por zorra; si tira línea es porque es una zorra (claro porque las que no lo son se sientan a esperar), si sabe bien lo que hace -jueputa, esa es un zorrón-. Nada lo ejemplifica mejor que cuando uno, tira un comentario como que guapo le parece fulanito, o habla de algún tema que la gente considera muy pasado para que le contesten: “y después la zorra soy yo”…

¿Y saben qué? -¡Yo ya me harté! Si salir, bailar, tomarse unos tragos, ligar, arreglarse, apretar, vivir plenamente, llegar tarde, hablar de sexo con las amigas, explorar la sexualidad… Si eso es ser una zorra, pues sí, ¡soy zorra y media! Y enbuenahora la mayoría de quienes me rodean también…

Y sí la verdad es que si es así, espero que todas nos liberemos de todas esas cadenas que nos atan y sólo seamos más zorras cada día. Simplemente dediquémonos a reivindicar nuestro derecho a “zorrear”

Agosto, 2013