Edward Sharpe y el magnetismo

Pues estaba hoy escuchando a una de las Daily Mix que Spotify confecciona para mí, cuando una versión en directo de la famosa canción Home de Edward Sharpe and the magnetic zeroes empezó a sonar.

Es una interpretación de la canción bastante diferente a la original y se aleja del sonido típico de una versión en directo de las que estoy acostumbro. Durante una estrofa, el cantante principal deja de cantar la letra de la versión de estudio y empieza a preguntar al público por historias románticas personales, mientras la música sigue sonando.

Uno podría pensar que todo esto se organizó de antemano y seleccionaron cuidadosamente a aquellos que tuvieran mejor apariencia y sonaran mejor, todo apoyado con un ensayo general previo a la grabación del concierto. Esto le daría un aura de novedad e improvisación sin alterar demasiado el flujo estándar de una actuación en directo. Pero no fue así cómo pasó, simplemente dejaron que cualquiera contara su historia, entre las que había: raras, fuera de contexto y algunas demasiado largas. Y sin embargo los artistas parecían encantados con todo este follón en el que se mezclaba el romanticismo con las historias de bar.

Si soy sincero, la actuación me pareció desordenada pues que siguiera el patrón típico de un artista en el escenario me desorientó. Arriesgaron -y arruinaron- la calidad de la música, la canción, y mi ritmo de trabajo, pues tuve que pausar lo que estaba haciendo para prestar atención a tal desastre musical del que estaba siendo testigo. Algo me estaba chirriando en el oído y al principio pensé “¿Qué coño estaban pensando estos tíos?, ¡Acaban de destrozar la canción! ”.

Pero un segundo después tuve que ir a Youtube para ver la grabación de dicho concierto, simplemente tenía que ver lo mal que lo habían hecho. Y mientras lo veía cambié de opinión por completo: no habían destrozado nada, lo habían mejorado muchísimo. Porque su objetivo no era tocar la versión más fiel de la canción, todo trataba de la experiencia del concierto y esto incluye quienes son ellos. Mejoraron el espectáculo simplemente siendo ellos mismos todo el tiempo, siendo auténticos.

Su objetivo era crear algo honesto y auténtico. Traer a gente rarita al escenario es parte de su esencia, pues ellos son raritos y no les importa lo que piensen los no-raritos. No tienen miedo de ser las personas que les gustaría ser. No tienen miedo a no encajar, o a no estar dentro de esta o aquella categoría. Por supuesto que no van a ser amados o aceptados por todo el mundo -algún insulto gratuito les caerá seguro-, pero ni siquiera lo van a intentar. Porque son auténticos consigo mismos y lo que quieren es conectar con otros raritos como ellos, con gente con quien la conexión es más profunda y auténtica.

He intentado ser auténtico durante toda mi vida, pero he utilizado el enfoque equivocado: me he aislado para evitar el rechazo de ser yo mismo, en lugar de dejar que mi verdadera personalidad aflorase para atraer a otros como yo. Escondí quien soy y solo mostré lo que asumí que era políticamente correcto para encajar, y eso me llevó a la frustración y el enfado, a la escasez de conexiones profundas y con significado.

No encontraba personas con las que conectar de verdad y me sentía solo pero, ¿cómo me iban a encontrar otros raritos como yo, si nunca dejaba ver quién era realmente?

Quiero una vida con significado, llena de experiencias intensas, compartida con personas relevantes para mí y haciendo cosas con un objetivo significativo. Ser auténtico va a reducir el número de personas que se acerquen a mí, pero hará que las que lo hagan creen una relación más intensa y pura. Quiero que mi vida sea ese concierto desastroso rodeado de personas y experiencias enriquecedoras para mí y los que me rodean.
 
 Me gustan las relaciones intensas y puras y quiero atraer personas significativas a mi vida.
 Voy a ser un rarito, uno libre contento y conectado.