El franquismo en las calles de Arganzuela

Vallejo-Nágera, el Mengele español, tiene un Paseo en el barrio de Acacias, en Arganzuela.

El Ayuntamiento de Madrid, Manuela Todopoderosa Carmena a la cabeza, se va a meter en el tremendo follón de hacer cumplir la ley 52/2007, que dice que “Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.

Este, nuestro distrito número 2 de Madrid, no se libra de contar en su callejero con vías nominadas como personajes que fueron relevantes poco antes y durante el franquismo. ¿Dónde están y cuáles son las calles relacionadas con el franquismo y la Guerra Civil de Arganzuela? Empezamos:

Calle del Marqués de la Valdavia.

Justo ahí, nexo entre dos grandes calles como son el Paseo de las Delicias y la Ronda de Atocha, casi parece agazapada, está la calle del Marqués de la Valdavia, que antes se llamaba Pasaje del Oeste y, qué quieres que te diga, a lo mejor tenía menos personalidad pero mejor no tener ninguna personalidad a ser el Marqués de Valdavia.

Con 25 palos, Mariano Ossorio Arévalo ya era diputado en su Palencia natal. Apresado en el 36 en Madrid, escapó en el 38 y se unió a los sublevados. Político de toda la vida, lo que hoy se diría casta, murió en el 69 sin haber soltado escaño.

Calle del Teniente Coronel Noreña

A tiro de piedra del familiar Madrid Río y el remozado y cultural Matadero de Madrid, en el barrio de Legazpi, se encuentra la calle del Teniente Coronel Noreña.

Carlos Noreña Echeverría fue un militar que se adscribió al alzamiento en sus primeros compases, estando destinado en Madrid. Poco tardaron en meterlo en la cárcel Modelo de Moncloa tras un juicio donde fue fiel a sus principios (marcó el “sí a todo” cuando le preguntaron que de qué palo iba) y murió fusilado en octubre del 36.

Paseo del doctor Vallejo-Nágera.

Nuestra particular joya de la corona. Atraviesa el barrio de Acacias y está dedicada al doctor Mengele español. Los símiles de con el nazismo suelen ser poco acertados pero aquí el amigo estaba muy metido en el tema y el mote da buena idea de a qué se dedicaba, qué referentes profesionales tenía y quién le habría dejado una carta de recomendación en el Linkedin de haber nacido un siglo más tarde.

Antonio Vallejo-Nágera, a veces escrito Nájera, nace en Palencia en 1889. Tras currar en la embajada española en Berlín (buenísima época para hacerse un Erasmus en Alemania) regresa a esta España mía, esta España nuestra en 1930, justo a tiempo para subirse al carro del empleo de la época, gracias a lo cual y muy meritoriamente se convirtió en director Servicios Psiquiátricos del Ejército franquista.

Su trayectoria, llena de éxitos, puede resumirse en la siguiente cita: “La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto anteriormente en otros trabajos. La comprobación de nuestras hipótesis tiene enorme trascendencia político social, pues si militan en el marxismo de preferencia psicópatas antisociales, como es nuestra idea, la segregación de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan terrible”.

Lo bueno de semejante personaje es que ni la objetivísima Wikipedia puede diluir el puñetero horror que este figura sembró y representó. Podéis buscar sus libros, pero para qué, si ya se glosan en esa página sus ideas. “A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella”.

El vencindario ya se puso en pié hace pocos años y sustituyó las placas del paseo de Vallejo-Nágera por otras mucho menos vomitivas del estilo “Calle contra la Impunidad” en el año 2011, como reseña El Mundo. El pueblo ha hablado y ahora solo falta que las retiren quienes realmente pueden.

Calle de Tomás Borrás

Tomás Borrás no fue militar, ni Doctor Muerte, ni político sino periodista, novelista y dramaturgo. Como español de bien, militó en las JONS y más tarde en Falange Española. Escribió en periódicos como Fígaro, El Sol o ABC.

Me vais a permitir que os enlace a la Fundación Francisco Franco porque tienen una biografía de Borrás que te lo pone negro sobre blanco. “(…) escribió sobre nuestra Cruzada y sobre la Falange y José Antonio: Checas de Madrid; Madrid teñido de rojo; El Madrid de José Antonio; Seis mil mujeres (sobre la gran labor que realizaron en Madrid durante la Cruzada las bravas mujeres de la Sección Femenina de la Falange)”. Murió en su casa de la calle Embajadores, muy cerca de donde se sitúa actualmente la calle Tomás Borrás.

Bonus: Calle Batalla de Belchite y Calle Duque de Tovar

Por un lado, un trocito de Zaragoza en pleno barrio de Delicias. Conmemora la conquista del bando republicano de la ciudad maña que, bueno, pues eso, ganaro pero… vamos, que… sin más.

Por otro lado, un título nobiliario creado por Alfonso XIII en 1906 que, bueno, ha dado mucho juego desde entonces porque, por lo visto, el Duque de Tovar injurió a Don Juan Carlos I de Borbón (¿se dice así?) en una conferencia programada por Fuerza Nueva en conmemoración del “día de la victoria”. Algunos años después, más risas: “Fernando González Doria y Durán de Quiroga y Alfonso de Figueroa y Melgar, duque de Tovar, han sido procesados como presuntos autores de falsificación de documentos para la reivindicación de 15 títulos nobiliarios”. Cómo son los aristócratas.

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