Elche, palmeral del Mediterráneo.

Los que parecen ser árboles gigantes no son más que hierba acumulada generación tras generación.

Simulación de lo que realmente son las palmeras en su totalidad.

Cuando me dijeron que Elche era conocida como la Ciudad de las palmeras, no me creía que pudiera llegar a ser un lugar donde convivir entre palmerales. Esta ciudad ha sido hábitat de palmeras desde que José Castaño, sacerdote de la ciudad, creara en 1846 lo que hoy es el conocidísimo ‘Huerto del Cura’.

Elche fue declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad en el 2000 gracias a su gran palmeral que a su vez es el más grande de Europa.

Hoy vengo a contar una curiosidad que posiblemente pocos conozcan. Las palmeras no son árboles, son hierba. La explicación es fácil. Su falso tronco, es el resultado de los restos que perduran de la base de las hojas de generaciones anteriores. Por esto último, no son productoras de madera ya que no tienen crecimiento secundario en grosor, por lo que tampoco se forman los anillos típicos de crecimiento anual. Otra característica, es que sus hojas, crecen directamente del ‘tronco’ y no de diferentes ramas como ocurre en los árboles.

Fotografía: Argiñe Costa Nutini, 06/10/2017 frente al Rectorado de la UMH, campus de Elche.

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