Cómo resolver un cubo de Rubik

El cubo de Rubik puede ser muy frustrante y casi imposible de resolver. Sin embargo, una vez que sepamos algunos algoritmos, será muy sencillo hacerlo. El método ha desarrollar es el de las capas: primero resolvemos una cara del cubo (la primera capa), luego la capa intermedia y finalmente la última.

1. Familiarízate con las notaciones.

2. Elige una cara con la cual empezar: en el siguiente ejemplo el color para empezar será el blanco.

Resuelve la cruz. Posiciona los cuatro cubos de los bordes que sean de color blanco (debes ser capaz de hacer esto por tu cuenta si necesitar de algoritmos). Los cuatro cubos a los bordes pueden acomodarse haciendo un máximo de ocho movimientos (cinco o seis en general).

  • Coloca la cruz sobre la base. Gira el cubo 180° para que la cruz ahora se encuentre en la base.

Resuelve las cuatro esquinas de la primera capa, una por una. También debes ser capaz de hacerlo sin necesitar de algoritmos. Para comenzar, este es un ejemplo de cómo resolver una esquina :

Al final de este paso, la primera capa debe estar completa con un color sólido (en este caso el blanco) en la base.

Verifica que la primera capa esté correcta. Ahora la primera capa debe estar completa y verse así (desde el lado que está abajo):

Coloca los cuatro bordes de la capa intermedia. Esos son los que no son de color amarillo en nuestro ejemplo. Necesitas saber únicamente un algoritmo para resolver esta capa. El segundo algoritmo es simétrico al primero.

  • Si el cubo del borde se encuentra en la última capa:

Si el cubo del borde se encuentra en la capa intermedia pero en una posición incorrecta o con la orientación equivocada, simplemente utiliza el mismo algoritmo para colocar cualquier otro cubo en su posición. Es así que el cubo del borde estará en la última capa y solo tienes que usar nuevamente el algoritmo para posicionarlo correctamente en la capa intermedia.

Verifica si el cubo está en la posición correcta. Ahora el cubo debe tener las dos primeras capas completas y verse así (desde el lado que está abajo):

Permuta las esquinas. En este paso, nuestro objetivo es colocar las esquinas de la última capa en su posición correcta independientemente de la orientación.

  • Ubica dos esquinas adyacentes que compartan un color que no sea el de la capa superior (uno distinto al amarillo en este caso).
  • Gira la capa superior hasta que estas dos esquinas estén en el lado del color correcto, frente a ti. Por ejemplo, si las dos esquinas adyacentes son de color rojo, gira la capa superior hasta que dichas esquinas estén en el lado rojo del cubo. Ten en cuenta que en el otro lado, ambas esquinas de la capa superior también tendrán el color rojo de ese lado (anaranjado en nuestro ejemplo).

Verifica que las dos esquinas del lado frontal estén en la posición correcta y cámbialas de ser necesario. En nuestro ejemplo, el lado derecho es de color verde y el izquierdo es de color azul. Por lo tanto, la esquina frontal en el lado derecho debe ser de color verde y la del lado izquierdo, de color azul. Si este no es el caso, necesitarás cambiar dichas esquinas utilizando el siguiente algoritmo:

  • Haz lo mismo con las dos esquinas en la parte posterior. Gira el cubo para colocar el otro lado (anaranjado) en frente de ti. Cambia las dos esquinas frontales si es necesario.
  • Como una alternativa, si notas que debes cambiar tanto el par delantero como el posterior, puedes hacerlo únicamente utilizando un algoritmo (nota la gran similitud con el algoritmo anterior):

Orienta las esquinas. Busca cada una de las facetas del color que va en las esquinas superiores (amarillo en este caso). Necesitas conocer solo un algoritmo para orientar las esquinas:

El algoritmo rotará las tres esquinas sobre sí mismas al mismo tiempo (desde el lado hacia la parte superior). Las flechas azules indican cuáles son las tres esquinas que girarás y en qué dirección lo harás (sentido horario). Si la disposición de las pegatinas de color amarillo es igual a la que se muestra en la imagen y realizas el algoritmo una vez, debes terminar con las cuatro pegatinas de dicho color en la parte superior:

También es conveniente utilizar el algoritmo simétrico (aquí las flechas rojas giran en sentido antihorario):

  • Nota: realizar alguno de estos algoritmos dos veces es lo mismo que hacer el otro. En algunos casos, necesitarás hacer el algoritmo más de una vez:
  • Las dos esquinas están orientadas correctamente:

Ninguna esquina está orientada correctamente:

En términos más generales, utiliza la imagen (3.a) en estos casos:

Permuta los bordes. Necesitarás conocer únicamente un algoritmo para este paso. Verifica si uno o más bordes ya están en su ubicación correcta (la orientación no importa en este punto).

  • Si todos los bordes están en sus posiciones correctas, has terminado con este paso.
  • Si solo un borde está posicionado correctamente, emplea el siguiente algoritmo:

o su simétrico

  • Nota: realizar alguno de estos algoritmos dos veces es lo mismo que hacer el otro.
  • Si los cuatro lados están posicionados de manera incorrecta, realiza uno de los dos algoritmos una vez en cualquier lado. De esta manera, tendrás solo un borde correctamente posicionado.

Orienta los bordes. Necesitarás conocer dos algoritmos para este último paso:

Nota la secuencia ABAJO, IZQUIERDA, ARRIBA, DERECHA, para casi todos los algoritmos en forma de “H” y de “pez”. En realidad solo tienes que recordar un algoritmo ya que:

Si los cuatro bordes están volteados, realiza el algoritmo del patrón en forma de “H” en cualquier lado y tendrás que hacer el mismo una vez más para resolver el cubo.

¡Felicitaciones! Has resuelto el cubo.

Notaciones

  1. Esta es la clave paras las notaciones empleadas.
  • Las piezas que componen el cubo de Rubik se llaman cubos y las pegatinas en ellos se llaman facetas.

Existen tres tipos de cubos:

  • Los centrales (o las piezas centrales), los cuales se ubican en el centro de cada cara del cubo de Rubik. Existen seis de ellos y cada uno tiene una faceta.
  • Las esquinas (o piezas de esquina), las cuales se ubican en las esquinas del cubo de Rubik. Existen ocho de ellas y cada una tiene tres facetas.
  • Los bordes (o piezas en los bordes), los cuales se ubican entre cada par de esquinas adyacentes. Existen 12 de ellos y cada uno tiene 2 facetas

No todos los cubos tienen los mismos patrones de colores. Los colores utilizados para estas ilustraciones son el azul, el blanco, el anaranjado y el amarillo (los cuales están ordenados en sentido horario).

  • El blanco se opone al amarillo.
  • El azul se opone al verde.
  • El anaranjado se opone al rojo.