Entre la comisura de tus labios

Y el rojo durazno que cubre con naturalidad la piel que beso ojalá a diario, se esconden las palabras que desean ser dichas pero por miedo a errar se quedan en tu memoria.

Desease amanecer con vos más días de los futuros y poder viajar al pasado para aprovechar las noches que pudimos haber tentado, aunque el tiempo es perfecto y las horas han sido calculadas por alguna divinidad maravillosamente.

Pudiese eternamente aferrarme a tus extremidades. Con una sana dependencia compartida.

Quisiese no huyeras ante la seriedad de mis palabras evocadas por sentimientos intensamente amorosos, por eso confío en tu madurez interpretativa y emocional.

Volviendo al tema de tus labios, besarte se me ha hecho necesario. En este momento por ejemplo, podría sufrir dos horas en carretera con tal de encontrarte por un beso.