Réplica a “Apuntes para una mejor Wikipolítica”

Hace unos días, Ángel publicó un artículo titulado Apuntes para una mejor Wikipolítica. Aunque aplaudo la intención autocrítica, disiento profundamente de varias ideas del texto. A continuación mis principales divergencias.

UNO: MODERNIDAD Y PROGRESISMO

Entiendo la molestia del autor con la modernidad y sin duda comparto su crítica a la idea de progreso pero de ahí a coincidir en que Wikipolítica defiende dichos conceptos hay un largo camino ¿con base en qué acciones, documentos o declaraciones nuestra organización “pretende revivir el proyecto moderno”? El documento de principios es fuente probable de evidencia pero si lo leemos nos damos cuenta que la palabra modernidad nunca es mencionada y la única referencia a progreso se da en progresividad de Derechos Humanos (concepto muy distinto a la idea ingenua de progreso).

Ahora bien, una idea no requiere ser dicha para estar presente, puede que se desprenda naturalmente de nuestros principios… sin embargo, esto es al menos debatible y una declaración como “Yo todavía veo entre muchxs de nosotrxs ese resabio de modernidad ilustrada. Resabio que se manifiesta, claramente, en el estado actual de Wikipolítica” necesitaría mayor fundamentación. Los Derechos Humanos son una invención moderna pero la perspectiva defendemos parte del diálogo, la lucha por los derechos y la interpretación, muy lejos del dogma moderno; nuestra idea de democracia es más griega que ilustrada; la inteligencia colectiva es un concepto posmoderno; la participación accesible es una idea anti-moderna; el localismo se opone a la abstracción universalista de la modernidad; la apertura, la transparencia, la rendición de cuentas, la inclusión… ¿esas son las malvadas ideas modernas a las que deberíamos oponernos? Francamente no entiendo porque tachar a Wikipolítica como un sujeto político cuyo objetivo es instaurar el sueño ilustrado y el progreso… pero, sin duda, estoy dispuesto a discutirlo.

Otra fuente probable son las acciones, pero abordaré ese tema en siguientes apartados.

DOS: DIVERSIDAD

Para el autor, el “ mundo ideal” de Wikipolítica es uno donde “Sanders gobierne EEUU”, “la banda LGBTTT se integre a la normalidad”, la “gente indígena” forme parte de la dinámica económica y “cada persona cargue en el bolso algún libro” liberal… con toda sinceridad, creo que el autor debería participar más en las actividades y discusiones de Wikipolítica pues entonces sabría que los referentes políticos más discutidos de la organización están en Sudamerica y España, y que sí seguimos la elección de EEUU pero que hay defensores tanto de Sanders como de Clinton; que nunca se ha hablado de normalizar la diversidad; que no nos referimos a los pueblos indígenas como gente indígena y habemos quienes además trabajamos en desarrollar dinámicas económicas inclusivas; y, válgame, que hay más no-liberales que liberales en Wikipolítica: tenemos socialistas, comunitaristas, libertarios, republicanos, autonomistas y gente aún sin autodefinición.

TRES: BURGUESES E INTELECTUALES

¿Somos burgueses? ¿qué es ser burgués? ¿debemos entenderlo como peyorativo? No lo sé… si a lo que se refiere el texto es a que, en general, tenemos un ingreso por arriba de la media, es cierto y comparto la preocupación. Necesitamos poner en la mesa el debate sobre cómo, hacia donde y cuando ampliar la composición de Wikipolítica… sin embargo, si la frase “es importante que empecemos a pensar más allá de nuestra condición burguesa” se refiere a que vivimos encerrados en sesgos sobre la situación del mundo, sólo vemos a través del privilegio y somos incapaces de “constituir un proyecto político comprensible tanto para las comunidades indígenas de resistencia (como el zapatismo) como para las sociedades de clase media”, nuevamente, nuestras acciones demuestran lo contrario.

¿Cuándo hemos pedido “permiso a la gente rica para que se baje del coche”? ¿fue cuando protestamos por Ayotzinapa? ¿fue cuando la diputación de Jalisco apoyo el matrimonio igualitario o cuando propuso la Ley de Hospitalidad para defender la dignidad de los migrantes? ¿o fue cuando borramos muros de partidos político para devolverlos a las colonias? ¿o quizá sea ahora con el proyecto Voces de Ciudad que generará una propuesta para el constituyente basada en cientos de historias y experiencias de personas que han luchado por sus derechos en la Ciudad de México? Si la crítica es un “no basta, tenemos que hacer más”, estoy de acuerdo. Tenemos que ir más allá y ser cada vez más asertivos y estratégicos. Sin embargo, dudo mucho que necesitemos que nos expliquen que “la justicia como un principio social, no significa pedirle permiso a la gente rica para que se baje del coche”… y sin duda, de intelectuales tenemos muy poco, en todo caso yo criticaría la falta de sistematización y reflexión pública no la tendencia a teorizar sin actuar.

CUATRO: ESTRATEGIA

Creo que es importante que empecemos a pensar más allá de nuestra condición burguesa, de “intelectuales”, para abrazar el temor (y arma, al mismo tiempo) de la política posideológica: el populismo”.

Sin duda hay un debate sobre la mejor estrategia para lograr lo que queremos, y sin duda el populismo es la respuesta de algunas personas… pero si vamos a debatir, debatamos. No basta con declarar que “solo así podremos hacer frente a nuestra terrible realidad de organización de élite para poder constituir un proyecto político comprensible” pues hay que recordar que una estrategia (en ciernes) casi opuesta nos ha llevado a donde estamos: apelamos al trabajo colectivo, no a los caudillos; privilegiamos la construcción de comunidades, no de un pueblo y sus enemigos; dialogamos y negociamos; hacemos pedagogía política; experimentamos con nuevas formas de reunión; mezclamos tecnología y política; buscamos inspirar a otras personas a trabajar en colectivo… debatamos sobre populismo, vale, pero para ello digamos que es lo que tenemos que hacer y porque lo que hacemos ahora está mal, no basta con sólo afirmar sobre la nada.

CINCO: MOTIVACIONES

“Lo que no es claro es qué tanto estamos dispuestos a defender los compromisos personales que hicieron de Wikipolítica nuestro proyecto político”. Se me cruzan las palabras para responder este punto… a diferencia de Ángel, a mi me queda claro el compromiso de muchas personas con Wikipolítica. Renunciar a trabajos, ser objeto de burla, perder amistades aparentes, sufrir la incomprensión familiar, dar el dinero que apenas se tiene, apostar el corazón… Wikipolítica sobrevive gracias al talento, esfuerzo y esperanza de muchas personas ¿qué tanto estamos dispuestos a defender los compromisos personales que hicieron de Wikipolítica nuestro proyecto político? A mi me queda claro, mucho y cada vez más.


Encontrar otra forma de hacer política también implica encontrar otra forma de debatir y reflexionar. La comentocracia mexicana nos ha acostumbrado a declarar sin comprobar y afirmar sin hacer; vivimos en un país donde las personas vociferamos sin responsabilidad.

La autocrítica es importante para cualquier organización pero requiere estar fundada en evidencia para ser útil y justa. Muchas personas han dedicado corazón y tiempo a cuidar y cultivar Wikipolítica, debemos honrar ese trabajo y ser muy conscientes de que aquello que escribimos es un reflejo de lo que somos. Los gritos que no están a la altura de sus argumentos y evidencia, pueden herir la confianza entre nodos, la imagen hacia el exterior y, peor aún, hacen un diagnóstico erróneo de los problemas que sí tenemos. Por eso creí importante escribir este texto y por eso creo importante que más personas escriban y alimenten los múltiples debates que hacen falta.

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