Ver a Berta

Ayer, hoy, mañana… siempre rabiosas (hasta nuevo aviso).

Porque son otros los que apresan nuestros cuerpos/mentes de mujer bajo eslabones de decretos y leyes que nos hacen gritar de dolor pero que la tinta y la burocracia se encargan de acallar.

La falsa moral se nutre de personas que aparentan, que no-argumentan, pero que se sitúan en las altas esferas políticas y religiosas, interpretando bajo su son retrógrado y subjetivo, líneas y más líneas que se hilvanan en una extraña cenefa que nos lleva a tejer una sociedad corrompida, corrupta, alejada de las realidades, sumisa y permisiva.

El zika es el nuevo anticonceptivo ¿seguro?

El aborto provocado y debidamente aceptado es aquel que empuja a las mujeres a arriesgar su vida bajo las ruedas de un carro o las pinzas roídas (y otros elementos punzantes) que se pudren en una habitación trastera húmeda, oculta e insonorizada hacia la sociedad. ¡Aborto libre, seguro y gratuito para todas las mujeres (Amén o mejor AMEN)!

Pero las mentes de mujeres, como Berta, asustan, hacen temblar y orinan pantalones. Por eso, porque la meada evidencia y avergüenza, se cortan de raíz el tic-tac de los corazones y los millones de sinapsis inteligentes de nuestras cabezas de mujer.

Berta, mujer bañada por la fuerza de Río Blanco y arropada por el sentimiento y la lucha del pueblo Lenca es una más, otra menos, cuya cara hace apenas 365 días fue portada y ahora, con el premio caducado, se esconde con los símbolos de interrogación del “quién” y del “por qué” entre las raíces de su tierra.

Aquí estamos, algunas-pocas-muchas que rabiamos, que nos movilizamos, que reaccionamos, que pro-activamos, que provocamos la anti-carcomización de nuestros pensamientos libres, feministas, consistentes; que ideamos, prototipamos y producimos respuestas de acción que surgen de nuestras manos y mentes pecadoras.

¡Mujeres! Mostrémonos como fuimos, como somos, como seremos, sin distorsiones, sin sesgos, acompañadas de nuestros saberes, de nuestras virtudes, de nuestros cuerpos y mentes altamente productivas y provocadoras. Proyectémonos hacia un ahora en el que nos empoderemos con las herramientas de la palabra y la razón entre los medios que viajan por el aire.

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