Señora mía si se va

que sea para siempre ,

ya no regrese

porque mi vida no la imagino sin usted.


Toda mi vida la he esperado

como para que se vaya en un santiamén.

Me deja aquí pensando en usted.


La vería en la calle

en el cine o en el restaurante.

Y no puedo arriesgarme

a volver a enamorarme.