Mi experiencia durante el #19S y cómo fue apoyar con código abierto en comoayudar.mx

Fuente: Twitter @SismologicoMX

El 19 de septiembre de 2017 fue un momento distinto en la vida de todos nosotros. Vivimos angustia e impotencia ¿Qué haces en ese momento en el que todo parece no tener solución y tú únicamente quieres encontrar como ayudar? En el que quieres salir a mover montañas para ayudar a todos aquellos que lo necesitan. Esta es mi experiencia de lo sucedido el #19S en el que salí de la CDMX hacía Puebla tras el simulacro por el sismo sucedido ese mismo día pero en 1985 y llegué a Puebla en el momento justo en el que vivimos — nuevamente– una situación que nos cambiaría la vida a todos los mexicanos.

Es impresionante la impotencia que se siente cuando ves todo lo sucedido en tu ciudad natal y estas tan lejos de ella cuando unas horas antes estabas ahí. Es impresionante la impotencia de querer salir a cargar, mover, gritar, ayudar y no poder hacerlo en ese momento pues ya no estás cerca de todas las personas que para ti son familia y que, aunque como toda familia tiene diferencias, te importan porque sabes que ellos harían lo mismo por ti.

Me siento muy afortunado porque las personas cercanas a mi no sufrieran lo que aquellas personas que verdaderamente perdieron tanto en sus hogares. Si, fui muy afortunado. Pero lamento no poder haber estado junto a las personas de esta ciudad en ese momento para ayudarlos.

Ese día, ese 19 de septiembre no sabía que hacer, no había energía eléctrica, no había conexión a internet. Nadie teníamos información de lo sucedido, decidí en ese momento prender el coche y subir el volumen para que todos los que estábamos en mi calle pudiéramos conocer algo de todo lo que se avecinaba y cargar su celular si lo necesitaban. Al inicio las estaciones de radio en Puebla sólo eran silencio, así que las primeras noticias fueron de la CDMX, después todo se empezó a estabilizar un poco y con batería baja y un poco de señal comenzaron a llegar todas las historias, toda la información y todo lo que había sucedido, cómo había sucedido y la impotencia aumentaba.

Comencé entonces a intentar dar tanta información precisa y certera a través de redes sociales como pudiera a todas las personas que confían en la información que comparto, leía 100 tweets, 1000 tweets para tratar de brindar información y quizá un poco de seguridad a quienes la necesitarán, pero sabía que toda esta ayuda tal vez no serviría para nada. Entonces leí sobre un sitio web: comoayudar.mx, accedí, leí rápido la información y leí que buscaban ayuda con código e información. Si, en la primera podía apoyar pero simplemente no sabía cómo ¿información? Realmente no tengo, nuevamente pensé ¿código? ¿qué se podría necesitar en es momento? Seguramente personas con mucho más experiencia que yo tendrían mejores ideas sobre lo que realmente sería de utilidad.

Pasaron las horas y volví a comoayudar.mx y en ese momento decidí apoyar con lo que fuera, aunque mi apoyo fuera rechazado — por miedos personales que en ese momento me detenían– por quizá no ser código con la calidad de lo que otras personas aportaba, pero con la idea de que una línea de código buena de mi parte haría una gran diferencia.

Podría hablar más sobre el increíble trabajo que se realizó en horas, que en cualquier otra situación tomaría días o meses, por parte de todo el equipo de comoayudar.mx, también podría dar estadísticas sobre el portal y sobre las distintas menciones recibidas de autoridades y medios internacionales. Pero de lo que quiero hablar es sobre mi experiencia apoyando en código–que sabes– hará la diferencia para millones de personas.

Fuente: comoayudar.mx (2017/10/08 00:19H)

Si, llegó el momento, mi primer línea de código fue aceptada, una modificación de color a un campo de búsqueda que no se veía por ser del mismo color que el fondo. Si, quizá sea un cambio que podía pasar a segundo plano, pero para mí podía ser la diferencia un buscador que funcionara sin barrera alguna para las personas que buscaban como ayudar. Continué con mi segunda aportación, hasta hacer más de 250 modificaciones, adiciones y depuración de líneas de código.

Fuente: GitHub (2017/10/08 00:19H)

Muy lejos de las más de 1000 líneas de código aportados por otros usuarios con mucha más experiencia y conocimientos que yo, pero — para mí– esas 250 modificaciones representaban mi amor para todas las personas que apoyaban como podían a su gran familia mexicana.

Si, todo comenzó comentando en un issue, posteriormente accediendo al equipo de Slack donde la conversación parecía interminable y sin sentido pero que como pude intente entender y aportar y que con mucha pena escribí mi primer mensaje, y finalmente apoyando con esas más de 250 modificaciones al código, abriendo, cerrando, revisando PRs e issues.

Slack comoayudar.mx

Quizá mi contribución no fue cargar todo lo que me hubiese gustado, no doné miles de pesos en víveres como lo hubiese deseado, no fue estar con las personas que lo necesitaban en ese momento, que creanme, hubiera deseado estar ahí para dar una mano. Pero nuestra contribución fue ser esa brigada virtual, esos héroes invisibles que con líneas de código levantaron la mano para decir #FuerzaMéxico.

Finalmente, quiero reconocer a la algunas personas a las que les quiero brindar toda mi admiración:

  • Eduardo Higareda y todo el equipo que inició y creó uno de los proyectos, creo yo, más importantes de código abierto de la historia nacional hasta el día de hoy.
  • Mike por apoyar en la revisión, creación, modificación y finalización de cientos de PRs e issues quién además soportó leer mensajes a las 3 de la tarde y de la madrugada míos sobre issues y PRs que necesitaban atención. Además de Alekz, Hector Morales y todas las personas que daban ideas, creaban PRs, creaban issues para ayudar con el proyecto.
  • Ondino Pecorino. por su aportación en redes sociales y con quien espero las personas que decidieron apoyar y siguen apoyando en dar respuesta a cientos de personas que buscan información desde redes sociales.
  • @RubenAEB por su apoyo en la creación del aviso de privacidad del sitio permitiendo dar certeza legal a todos los visitantes al sitio y a todos los que contribuimos.

Aunque realmente nunca nos conocimos y no sabemos y quizá sabremos nada de nosotros y de nuestras vidas, de nuestras familias, y quizá ni siquiera nuestra comida favorita, logramos coordinar uno de los esfuerzos más importantes y más grandes de código abierto, del cuál agradezco haber formado parte.

Finalmente, hay 2 puntos para recapacitar que quisiera mencionar:

  1. La ética y los efectos de la difusión de información, ese día una de las cosas que más detuvieron el flujo de información fiable fue la propagación de información sensacionalista y falsa que lograba únicamente producir miedo en las personas o desviar recursos vitales para otras partes, en cosas tan sencillas como tomar más de 1 hora en verificar información o encontrar información verídica entre miles de tweets y posts de información sin comprobar.
  2. Por otra parte, los invito a recapacitar lo siguiente ¿cómo te sientes? Fue una situación sin precedentes, y, para aclarar, no me refiero al sismo, sino a la sobreexposición de información que muchos llegamos a vivir, creo que esto debe ser analizado a mayor profundidad en el futuro por expertos de la psicología y sociología para ver qué efectos realmente tuvo un evento de esta magnitud con una difusión y exposición sin precedentes en la historia nacional. Pero de manera personal te invito a buscar ayuda psicológica si lo necesitas y como lo mencionó Ophelia Pastrana ❦:

Si desean conocer un poco más de la plataforma los invito a leer más sobre la plataforma y su funcionamiento en la nota de Alekz titulada “Brigadistas virtuales, héroes invisibles”. Si necesitas o no sabes si requieres ayuda psicológica ingresa a una sesión gratuita por videollamada.

#FuerzaMéxico