Picture taken by me: “Pirámide de San Andrés Cholula, Puebla”

Todos somos importantes, nadie es indispensable.

El día que aprendí el verdadero significado de ésta frase, me di cuenta que no importa lo que hagas porque al final siempre va a pesar más lo malo que lo bueno.

Podrás hacer mil cosas correctas ya sea en el trabajo, quedando bien con tu jefe directo, en la relación con tu pareja o simplemente contigo mismo en el cumplimiento de tus metas o propósitos personales. Tal pareciera que todo lo bueno que hiciste, se desvanece al cometer un solo error. Un puto maldito error.

La gente siempre tiende a señalar o resaltar los errores de los demás que a engrandecer sus actos. Quizá sea la naturaleza del ser humano. Simplemente que hueva de personas.

Por mi parte aprendí que me vale madre lo que diga la demás gente, es mi vida, es mi cuerpo, es mi mente y lo que pase con esto, depende sólo de mí. Cada uno es dueño de su destino y si dejas manipularte por los demás, estás jodido.

No te compares con los demás porque vas a salir lastimado. Cada uno tiene su tiempo. “Los tiempos de Dios, son perfectos”. Deja de envidiar a las personas que lo tienen todo. Probablemente sean infelices pues lo tienen todo, que ya nada los satisface. Deja de quejarte por lo que no tienes y empieza a valorar lo que posees.

Gracias por leerme! Si te gustó, dale click en el botón del corazón y ayúdame a que más personas lo lean.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.