
UN CONSEJERO ESPIRITUAL
San José, Costa Rica
jueves 6 de septiembre de 2018.
Me gustaría comentarles que desde hace mucho tiempo, mejor dicho años, tenía un sinnúmero incertidumbres de variados temas, estas dudas estaban relacionadas con la espiritualidad principalmente y también con respecto a la homosexualidad.
Para satisfacer esas dudas busque cuantiosa información de diversas fuentes como libros, programas especializados, audios, conferencias, exposiciones, etc. Sin embargo algunas se despejaron un poco y otras por el contrario se fueron haciendo más grandes y más complejas.
Había visto algunos programas y hasta predicadores que trataban el tema de la homosexualidad desde diversas perspectivas, y algunas ocasiones lo hablaban desde el prejuicio y hasta con algún tinte de odio, como el peor de los delitos de la humanidad, y no es de extrañar cuando vemos a algunos políticos utilizando el tema de la homofobia como bandera partidaria, marchas con lemas homófobos, etc. es decir detrás de la homofobia hay un mercado donde algunos hacen su agosto y las personas homosexuales lo sabemos muy bien.
De ahí que muchas personas homosexuales se alejan de la iglesia y la trasforman practicante en su enemigo, y todo lo relacionado con la iglesia termina siendo el enemigo por vencer. Y eso lo viví yo y muchas de mis amistades homosexuales y lesbianas.
Y bueno que mejor para ello que buscar a un sacerdote para exponerle esas dudas, esos sentimientos que tenía en mi mente y que había guardado por tantos años y que iban creciendo día a día. Como era de esperar yo iba listo con todo tipo de argumentos que había formulado a base de textos, estudios científicos, diversos intelectuales, lo que dice la prensa favoritaria a los grupos gays, los discursos de los grupos LGBTI, las opiniones de activistas que creen tener la auténtica verdad y que te pintan un mundo idealizado, etc. Pero igualmente todos esos discursos al final me sonaban vacíos, muy bonitos en ocasiones pero sin vida, sin alma y finalmente vacíos.
Mi acercamiento iba ser respetuoso, pero también con sed de verdad. Yo por años decía que la verdad estaba en lo que predicaban los grupos LGBTI, las marchas, los plantones, las vigilias, etc.
Cuando me confesé, le comenté al sacerdote que me gustaría conversar con alguien ojala un sacerdote para que me aclarar diversas dudas; y es que como sabes, la confesión es un poco más limitada, porque hay más personas haciendo fila, esperando su turno y no hay mucho tiempo para entablar una conversación más amplia; así que me indico una iglesia católica en particular, y así lo hice, pasaron muchos días, al principio el sacerdote estaba de vacaciones, luego tenía la agenda llena para esos días, pero al final pude conseguir la cita.
Tenía muchas dudas, pasaron los días antes de la convocatoria y al final no sabía si realmente iba a valer la pena, si iba a terminar reprendido, si mis ideas eran demasiado revolucionarias, debido a que había estado dirigiendo varios grupos gays y claro un activista no da su brazo a torcer fácilmente, también pensaba que si a lo mejor así como estaba era lo mejor. Que estar hundido entre fiestas desenfrenadas, sexo, drogas, consejos libertinos a mis amistades, improperios contra la iglesia, sin importarme por los demás, pensando que yo era lo máximo, que los demás estaban equivocados y yo era una víctima de una sociedad homófoba y hostil, así como lo pensamos muchos homosexuales.
Ese día llegue y me atendió un sacerdote de más de 80 años! Hasta la secretaria me dijo que era bastante estricto!! Yo hasta me puse un poquito blanco como se podrán imaginar; y esto debido a que el sacerdote más joven que era el que me iba a atender estaba enfermo e incapacitado. Pero yo no podía más ocupaba hablar con alguien de autoridad y este podría serlo.
Este sacerdote por medio de sus consejos vino a despejar mi mente, a desintegrar mis ideas, a traerme una luz que está ahí para todos.
Cuando iniciamos le conté mis muchas dudas, el odio hacia la iglesia, hacia los sacerdotes, mí fuerte activismo, mi vida sin límites, yo me decía al final me va a regañar, pero descargue todo eso que tenía guardado por años, y ni le dejaba hablar para ponerle en perspectiva lo que tenia pensado.
Pero la sorpresa fue tremenda me hablo de un Dios de auténtico amor, sobre Jesús y su dolorosa muerte por todos, de lo importante que era cada persona para Dios, y muchas cosas, que me impresiono, que aunque siempre lo había escuchado no había interiorizado.
Nunca me regaño, nunca me trato mal, nunca me miro con desprecio. La conversación continuó muy muy interesante. Después de salir de su oficina seguí pensando en lo que me dijo, es más días después sigo analizando, leyendo textos bíblicos (evangelios), conociendo mejor a Jesús y su misión. Definitivamente algo paso ahí que ha venido a seguir cambiando mi vida para tratar de ser una mejor persona, más amoroso, más espiritual.
Yo te invito a buscar un guía, un consejero espiritual católico, ojala un sacerdote, en tu parroquia podes consultar a la oficina parroquial o en otra, ten un poco de paciencia y un corazón dispuesto a encontrar la verdad.
Muchas de mis amistades han tratado de buscar esa voz, esa luz, por medio de todo tipo de gurús, algunos han ido a la India, a penetrar en ideologías orientales que están de moda; pero yo te puedo asegurar que en Jesús y la Santa Virgen María madre de Jesús puedes encontrar todo.
