El día después del Blanqueo

La etapa inicial del blanqueo está finalizando. Los contribuyentes tienen hasta el 31 de marzo para analizar con sus asesores tributarios cómo instrumentar la exteriorización de sus bienes de la mejor manera, de acuerdo a las posibilidades que la Ley de Sinceramiento Fiscal les otorga.

No obstante, a partir de abril comienza la etapa más importante: empezar a ocuparse del nuevo patrimonio post-sinceramiento fiscal. Para ello, habrá que analizar el impacto actual que tendrá el Impuesto Sobre los Bienes Personales sobre el patrimonio exteriorizado, luego de las modificaciones establecidas el año pasado y las diferentes alternativas que ofrece el mercado de capitales y las estructuras jurídicas para canalizar los activos hacia una menor carga fiscal.

¿Cuál será la tasa de impuesto que recaerá sobre los bienes exteriorizados a partir del periodo fiscal 2016??

Una vez realizada la exteriorización, anualmente corresponderá el pago del Impuesto sobre los Bienes Personales, cuya tasa para el año fiscal 2016 es del 0,75%. Para el año 2017 y 2018, dicha tasa se reducirá al 0,50% y 0,25% respectivamente.

Si bien este gravamen es anual y el primer vencimiento post Blanqueo será en el próximo mes de junio, luego de la presentación de dicha Declaración Jurada corresponderá el pago de 5 anticipos bimestrales que vencen en los meses de julio (solo por este año debido al Blanqueo), agosto, octubre, diciembre y febrero (2018).

Las tasas señaladas para el caso de inmuebles en el país, se calculan sobre esta nueva valuación del inmueble que surge del Blanqueo, la que se toma como nuevo valor de origen del mismo, considerando la amortización anual del inmueble a razón de un 2% anual sobre la proporción del inmueble excluido el terreno. Para el caso de inmuebles en el exterior, habrá que considerar la “valuación de mercado” al 31 de diciembre de cada año que se liquida.

Mínimo no imponible

Cabe destacar que a partir del periodo fiscal 2016, aplica un “Mínimo no Imponible” de $ 800.000 que se irá incrementando en los próximos años, por lo cual sólo se pagará impuesto sobre el excedente de dicho importe. Es importante aclarar que aún adhiriendo al Blanqueo durante 2017, corresponde igualmente declarar y tributar dichos activos en el período fiscal 2016.

Por ejemplo, si se llegasen a exteriorizar ($ 2.000.000) entre inmuebles en el país y dinero en efectivo, el monto anual del impuesto por el año 2016, rondará los $ 13.500. Esto debería ser cancelado en el mes de junio próximo, existiendo la posibilidad de su pago en 3 cuotas.

Asimismo, en el año fiscal 2017 corresponderá el ingreso de los anticipos señalados anteriormente, pero al estar prevista la reducción de la tasa del gravamen y el aumento del “mínimo no imponible”, la carga del impuesto sin duda será menor.

Alternativas para alivianar la carga fiscal

La mejor manera de reducir la carga impositiva dependerá del tipo de activo, la residencia fiscal del contribuyente, sus objetivos y planes a futuro. Tras el blanqueo, es claro que dejó de ser una opción viable poseer activos financieros no declarados en países que no están integrados al sistema financiero global.

Las alternativas son diversas y, en todos los casos, tienen pros y contras que deben evaluarse detalladamente al momento de tomar una decisión. Debajo describimos algunas:

• Invertir en títulos públicos argentinos que no pagan impuestos en cabeza de una persona física (o humana, según definición Ley 27.260)

• Invertir en Sociedad de Garantía Recíproca (SGR): quien realice un aporte de dinero a una SGR antes de la fecha de finalización de su ejercicio fiscal y lo mantiene por dos años sin retirarlo, podrá deducir un importe equivalente al monto aportado, de la base imponible del impuesto a las ganancias.

• Invertir en activos ilíquidos que no generen ingresos y, por ende, impuestos.

• Invertir en un fondo común de inversión. Para personas humanas los rendimientos obtenidos por estas inversiones, que pueden ser de renta variable o de renta fija, no están alcanzados por el impuesto a las ganancias, como tampoco lo están los resultados de las operaciones de compraventa de cuotas partes.

• Invertir en territorios excluidos del sistema financiero internacional, que no comulguen con el intercambio de información global (Corea del norte, Venezuela, Cuba, Sudán, etc.) si bien esto genera otro tipo de riesgos.

• Aportar los bienes a un trust (Fideicomiso), preferentemente irrevocable: la figura del “trust” o del fideicomiso es una de las más atractivas para los argentinos. Se trata básicamente de un contrato especial y privado por el que una persona transfiere a otra de su confianza un bien o un derecho con el fin de que lo controle y administre en beneficio de terceros, generalmente familiares.

En cuanto a los efectos fiscales en Argentina, el trust irrevocable con activos en el exterior permite evitar la aplicación de impuestos a los bienes personales sobre ese patrimonio. Además, brinda la posibilidad de diferir el impuesto a las Ganancias hasta la efectiva recepción de los bienes por parte de los beneficiarios del trust.

• Otra opción es colocar esas tenencias en una sociedad off shore. De este modo, se logra el mismo efecto de diferimiento respecto del impuesto a las Ganancias, si bien habrá que seguir abonando Bienes Personales sobre el valor de las acciones de dicha sociedad.

Conclusión

Hasta el momento todas estas cuestiones no tenían mayor relevancia porque en muchos casos la planificación pasaba por el ocultamiento de activos y no mucha más complejidad. A partir de ahora habrá que cambiar esa estrategia. Es por ello, que cualquiera sea la opción elegida, la estructura que se decida armar va a tener cierto grado de transparencia y por tanto, empezarán a ser decisivos los costos impositivos que recaerán en cada escenario.

C.P. David Acuña

Gerente de Impuestos

Barrero & Larroudé

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