LEY PYME: SUS BENEFICIOS EN NÚMEROS

En ediciones anteriores hemos hablado de las nuevas medidas que implementó el Gobierno en lo que va del año para reactivar la economía y la generación de empleo. La más importante sin duda es la Ley de Fomento PyME (Ley 27.264), sancionada en tiempo récord en el mes de julio con el objetivo de impulsar el crecimiento y sostenimiento de las pequeñas y medianas empresas.

El pasado 18 de octubre se publicó su reglamentación estableciendo un nuevo marco normativo para el desarrollo de las PyMEs, otorgando beneficios impositivos, incentivos fiscales para el fomento de inversiones productivas y nuevas oportunidades de financiamiento.

Debido a la gran batería de medidas lanzadas en estos últimos meses, creemos oportuno exponer en números el impacto fiscal que generará la aplicación de esta nueva Ley en aquellas empresas que queden alcanzadas bajo su órbita.

1. La norma establece un tratamiento impositivo especial a los sujetos que encuadren en la categoría de Micro, Pequeñas y Medianas Empresa (MiPyME). Por lo cual, detallamos qué empresas se consideran MiPyME según la Resolución General 11/2016 de la Secretaría de Emprendedores y Pequeña y Mediana Empresa (SEPYME). Esta clasificación adopta como criterio para la categorización, que las ventas totales anuales expresadas en Pesos ($) no superen los valores establecidos en la siguiente tabla:

Cabe destacar que para determinar los ingresos de las distintas escalas se tomará el promedio de los últimos 3 ejercicios comerciales o años fiscales, excluido el IVA y los impuestos internos y se deducirá el 50% de las exportaciones. Si la antigüedad es menor a los tres años se tomarán ejercicios completos.

2. Entre las principales medidas, podemos mencionar a las siguientes:

  • Eliminación de Ganancia Mínima Presunta: para ejercicios que inicien en 2017.
  • Compensación del Impuesto a Créditos y Débitos Bancarios: cómputo como pago a cuenta de ganancias, 100% para Micro y Pequeñas y 50% para Industrias manufactureras Tramo Medianas 1.
  • Diferimiento de Pago del IVA: para “Micro” y “Pequeñas” al segundo mes inmediato siguiente al de su vencimiento original. Para Medianas Tramo I: liquidación trimestral del IVA.
  • Compensación de saldos vía bono fiscal.
  • Pago a cuenta del IIGG por inversiones productivas: cómputo del 10% del valor de la inversión con tope para PyMEs Industriales Manufactureras del 3% de las ventas (resto de las PyMEs: 2%). Plazo de vigencia: entre el 01/07/16 y el 31/12/18 inclusive.
  • Crédito fiscal por el IVA de las inversiones: por los créditos fiscales de los contenidos en las inversiones productivas se podrá solicitar un bono intransferible para compensar tributos nacionales y aduaneros, siempre que a la fecha de vencimiento de tales tributos nacionales, los créditos fiscales o su remanente integren el saldo técnico de IVA.
  • Estabilidad Fiscal hasta el 31/12/2018: hasta dicha fecha no podrá verse incrementada la carga impositiva por tributos nacionales, desde la publicación de esta Ley.

3. Pasemos a cuantificar a través de un ejemplo simple y en forma comparativa los beneficios fiscales que otorga esta Ley:

Tenemos a una empresa “Adds S.A.” que presta servicios de publicidad y se encuentra en diciembre de 2016 con la siguiente situación:

  • Fecha de Cierre: diciembre 2016
  • Facturación Anual promedio de últimos 3 Ejercicios: $ 10.000.000
  • Activo computable para Ganancia Mínima Presunta: $ 500.000. Impuesto Determinado $ 5.000
  • Compra de Computadoras por $ 120.000
  • Posición IVA Noviembre 2016. IVA a pagar $ 100.000
  • Impuesto a los Débitos y Créditos: $ 30.000 ( $ 15.000 de impuesto al Debito y 15.000 al crédito)
  • Resultado Contable antes de Impuesto: $ 1.000.000
  • Impuesto a las Ganancias determinado 35%: $ 350.000

Para comenzar el análisis, lo primero que debemos definir es si la empresa, de acuerdo a su actividad y nivel de facturación, es considerada una PyME según los parámetros establecidos en por la SEPyME, como vimos previamente.

En este caso vemos que la compañía se encuadraría como una empresa “Pequeña” de Servicios, ya que su facturación se encuentra en el rango de los $ 2.000.000 a $ 15.000.000.

Ahora bien, para gozar de los beneficios de la Ley PYME, primeramente deberá realizar el trámite de categorización a través de la página de AFIP.

Siguiendo el caso planteado a continuación analizamos el impacto fiscal que se genera en una empresa categorizada en comparación con otra que no lo está.

Como se ve en la comparación que realizamos, los beneficios tanto financieros como económicos en términos fiscales son más que evidentes. Tomando los datos del caso para aquella empresa que este categorizada como PyME, estará abonando aprox. 12% menos de impuesto a las ganancias en comparación con aquella que no lo esté, contemplando el computo del 100% del Impuesto a los débitos y créditos y el 10% de pago a cuenta de inversiones en bienes de capital (computadoras). Por otro lado ésta obtendrá un alivio financiero producido por el pago del IVA a los 90 días, lo cual le permitirá disponer de un plazo mayor para generar la liquidez suficiente para afrontar dicha carga fiscal. Por último en el año 2017, gozará de la exención en el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, evitando así un tributo adicional sobre el valor de los activos de la compañía. Este impuesto generalmente impacta en aquellas empresas que tienen gran cantidad de activos, y o en aquellas que en sus primeros años posean quebrantos en ganancias debido a su inversión inicial en el desarrollo y puesta en marcha del negocio.

En conclusión, es importante que cada empresa o emprendimiento realice este análisis a fin de obtener, de corresponder, la categorización como PyME y poder gozar lo antes posible de los beneficios impositivos y financieros que provee esta nueva legislación.

CP David Acuña

Gerente de Impuestos

Barrero & Larroudé

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