Testimonios Nacionalidad ley nietos: CASO DE ÉXITO, I parte

Caso de Éxito : Nacionalidad española por Ley Nietos

Caso de Éxito: Palabras iniciales

Presentamos este Caso de Éxito, el Testimonio del nieto de un emigrante cántabro a Cuba que habíamos anunciado hace varias semanas.

Se trata de un Testimonio en 4 partes en que el nuevo español nos cuenta los Avatares y peripecias para los descendientes de españoles emigrados como él.

A lo largo de esta saga conoceremos de primera mano estos sinsabores que al fin han acabado.

Testimonio del nuevo ciudadano, I parte

Como en una novela de Kafka, parecía que me castigaban sin saber por qué
Pasaban los años y no se recibía ninguna resolución a mi solicitud de la nacionalidad española — a pesar de que mi expediente estaba completo.
Al fin, después de una parálisis burocrática que duró casi siete años…¡el Grupo Doble RR vino al rescate!
A continuación describo los principales altibajos del proceso de mi solicitud para optar a la nacionalidad española acogiéndome a la Ley de Memoria Histórica (LMH).
Ante todo, quiero aclarar dos cosas:
Primero, que esta narrativa es un testimonio completamente voluntario de un cliente que recibió ayuda del Grupo Doble RR para conseguir una resolución favorable a lo que parecía ser una situación imposible.
Y, segundo, que mi caso cuenta un cuento que, aunque parezca absurdo y hasta ilógico, es real
Me temo que no sea un caso especial: puede haber miles de otras personas que estén pasando por procesos burocráticos o legales parecidos al mío en longevidad o complejidad.
A estos lectores les diría: consulten con el Grupo Doble RR para ver si se puede hacer algo para conseguir un final favorable.
En ese contexto, la narrativa que aparece a continuación sencillamente pretende compartir mis experiencias:
  • Léase como una comedia,
  • O como novela de suspense
  • O como un drama repleto de giros y reversos.
Incluyo los detalles de estas experiencias para recalcar cómo mi caso se convirtió en un ejemplo modélico de un proceso “burrocrático”
Injustificadamente largo, hasta que el Grupo-RR dio con la clave mágica.
A disfrutar. NEM

UNA SAGA TRIPARTITA

Ley Nietos

Ante todo, cabe aclarar brevemente el perfil de mi caso. Yo nací en Cuba, igual que mi padre. Mi abuelo nació en España.
Según la LMH, yo tenía el derecho a optar por la nacionalidad española “por abuelo”
Mi abuelo había nacido en España durante los años estipulados por la LMH, y porque ese mismo abuelo tuvo a su hijo (mi padre) antes de haber solicitado la nacionalidad cubana).
O sea, se cumplían todas las normativas de secuencia cronológica acorde a la LMH. Pero la geografía y el paso del tiempo presentaban trabas, y ahí empezaron las complicaciones de mi “aventura”
Yo salí de Cuba en 1962 y desde entonces resido en EEUU. Casi toda mi familia inmediata gradualmente también salió de Cuba.
O sea, no tenía familiares ni en España ni en Cuba para obtener los documentos necesarios para presentar mi solicitud.
Y tendría que presentar mi expediente desde EEUU. O sea, un triángulo burocrático — Cuba, España y Estados Unidos — que de por sí ya era algo difícil.
En cubano, “estaba frito”.
Pero como soy iluso y persistente (por no decir tonto), lo tomé como un desafío caballeresco e inicié el proceso en medio de ese terreno tripartito.
Tenía que hacerlo. En cuanto se aprobó la LMH en 2007, me metí de cabeza en esta empresa tan importante para mi.

COMIENZO DE UNA MISIÓN QUIJOTESCA

Caso de Éxito

Sin desplegar todos los detalles, solo decir que logré conseguir la certificación de mi abuelo español por mi cuenta (por Internet)
Aunque me costó mucho trabajo averiguar exactamente dónde había nacido.
Los documentos que tendría que encontrar en Cuba (las partidas de nacimiento de mi padre y mía) eran otra cosa: un viaje a la luna.
Para ello, tuve que dar con parientes muy lejanos (gesto generoso de su parte) para que consiguieran los documentos.
El esfuerzo era no solo encontrar los papeles sino oficializarlos, acuñarlos, certificarlos
…Y hacer una serie de colas y desplazamientos (y afrontar costes)
Estos eran inabordables para las personas que intentaban ayudarme en la isla.
Sin embargo, poco a poco pude conseguir fastidiar tanto a los “agentes” en Cuba que por fin lograron conseguirme los certificados de nacimiento de mi padre y mío
Junto al del abuelo español, finalmente tenía los tres documentos principales — en 2010: “solo” habían pasado tres años desde que se había aprobado la LMH.
Los presenté en el Consulado de España en Miami (donde me tocaba hacerlo).
Fue entonces que empezaron las trabas y los esquinazos serios.

Continuará con la Parte II

Déjenos sus comentarios y si tiene una historia parecida, apúntese para que el suyo sea el próximo testimonio publicado en esta bitácora

Edición Viernes
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