Evalúo la biblioteca de mi centro… y me entran las ganas de llorar

Mitchell haindfield: Miserere (CC BY 2.0)

Me ha resultado penosa la actividad 1. 2. de #BiblioAbies #Sept17_Abies.

Han sido años duros estos últimos para la biblioteca de nuestro centro. Además de sufrir dos traslados en los dos últimos años la veo avejentada, privada de nuevos fondos y falta de liderazgo, vacía de criterios y proyecciones para el futuro.

Se encuentra en un centro de bachillerato a distancia y últimamente, en la práctica, se ha quedado limitada al préstamo de libros de texto y lecturas obligatorias de las diferentes asignaturas. Implícitamente hemos aceptado que, al tener un alumnado de cierta edad, este no tiene por qué perder su tiempo en el espacio de la biblioteca ni utilizarla con otro objeto que no sea el de la consulta pura y dura de los materiales didácticos.

No ha existido, en lo poco que conozco de su vida, una persona dedicada a darle una dirección y una forma. Este año la responsable ha entrado con gran ilusión y espero que pueda hacer algún cambio de rumbo.

El espacio no es muy agradable y se limita a unas grandes mesas para consultas (o estudio) que ocupan prácticamente todo el espacio. No existe ninguna división por zonas o actividades y solamente hay algunos ordenadores que permiten el acceso a internet.

No voy a seguir por aquí, porque me limitaré a describir miserias… Vamos a ser más constructivos y a darle alguna alegría al cuerpo.


Hay muchos aspectos a mejorar, por lo que lo que se haga (por poco que se haga) ya será bueno. Los más urgentes, en mi opinión, son los siguientes:

1. Elaboración de un plan de la biblioteca a medio plazo: donde se fijen funciones, criterios, actividades, etc.
2. Adecuación del espacios: en la medida de las posibilidades y, sin grandes inversiones, deberíamos establecer una señalética adecuada y diferenciar dos o tres espacios para usos variados.
3. Digitalizazión: catalogación y puesta en marcha del servicio préstamo y control por medios informáticos (¿Abies?).

Fijados estos aspectos, vería como tareas concretas para realizar ahora mismo, sin pérdida de tiempo, las siguientes:

1. Creación de un pequeño grupo de profesoras y profesores que dediquen un tiempo de reflexión a la biblioteca del centro: ¿para quién la queremos? ¿para qué la queremos? ¿…?
2. Confección de un pequeño plan para poner en marcha, este mismo curso, alguna iniciativa de dinamización o dedicación de un espacio a una actividad de fomento de la lectura.
3. Inicio del servicio bibliotecario integral por medios digitales (ya en marcha desde finales del curso pasado).

Y hasta aquí llego (se podrían mencionar muchísimas cosas más). En los materiales del curso estoy obteniendo una información muy variada y creo que (de una forma muy humilde) sí podremos activar alguna iniciativa interesante.

No pierdo la esperanza.