Comunicado oficial de la RAE

La Real Academia Española (RAE) desea expresar su notable preocupación ante la importante confusión que, una vez más, ha generado la cobertura masiva que han realizado los medios de comunicación en la última semana. Por ello, la Academia quisiera aprovechar la controversia suscitada por la incorporación de iros a las descripciones gramaticales de uso del imperativo, para:

  1. Reafirmar su compromiso, como institución moderna, con el modo de proceder de la lingüística del siglo XXI. En este sentido, y a pesar de lo que pueda dar a entender la cobertura mediática y las declaraciones de algunos de los académicos, el papel de la Academia en las distintas sociedades hispanohablantes debe ser, exclusivamente y en todo momento, el de observadora del uso de la lengua. La Academia y sus académicos nunca deben proyectar juicios de valor sobre las formas y los usos léxico-semánticos, fonéticos o sintácticos que utilicen los hablantes.
  2. Reconocer, y no eximir, su fracción de culpa al haber fracasado en transmitir a la sociedad el cambio de paradigma, hacia un modelo primordialmente científico, que ha tomado la lingüística durante el pasado siglo. Esta insuficiencia comunicativa ha originado consecuencias sociales de no poca transcendencia: los hablantes mantienen una concepción errónea, no solo del papel de la Academia, sino también de la lengua y su funcionamiento. Como resultado, además, algunos hispanohablantes se han llegado a ver discriminados lingüísticamente. La Academia se compromete a estudiar cuidadosamente cómo mejorar su comunicación institucional para enmendar la situación.
  3. Asumir la responsabilidad de haber permitido a los medios de comunicación masivos perpetuar esa imagen desactualizada de la Academia como sancionadora de usos, como autoridad policial de la lengua española. Son cientos, si no miles,los artículos periodísticos que continuan asignando ese papel a la institución; la gran mayoría de la cobertura mediática gira en torno a ese papel. De nuevo, la comunicación institucional de la Academia deberá ser revisada con atención.
  4. Anunciar que la Academia, a través de los académicos, reunidos en sesión plenaria, ha decidido comenzar la búsqueda del relevo al ya caduco lema de la institución. Los académicos coinciden en que el célebre Limpia, fija y da esplendor debe dar paso a otro emblema que describa más apropiadamente la función actual de la Real Academia Española.

Parece que ya hasta los prescriptivistas están de acuerdo en que la RAE debe definir claramente su papel. La Academia dice querer seguir principios descriptivistas, pero muchos —si no la mayoría— de sus actos son inherentemente prescriptivistas: ya no sus académicos personalmente, sino la mismísima RAE sigue hablando hoy día de “aceptar” usos.

Ante este inexorable menester, me he atrevido a facilitarles parte del trabajo: si la RAE quiere ser lo que dice que quiere ser, no tendría demasiados problemas en firmar un comunidado semejante. Tal y como están las cosas, sin embargo, me temo que queda mucho para que este, o cualquier texto similar, dejen de ser ficción metalingüística.