Sci-fi No!… It’s Sci-art!!

Desde mi punto de vista, este curso ha implicado muchas cosas. Dentro de mí, ha habido una evolución de cómo percibía las cosas cotidianamente. Es tan raro y tan lejano haber pensado que un juego, simplemente era eso bits y bites implicados, y no pensé el trabajo artístico que este implicaba, desde ver qué hacía que se volviera atractivo y un ¡bum! cuando salieran al mercado. Asimismo descubrí en mí muchas cosas, cómo la capacidad crítica para determinar desde mi percepción, qué es arte y que no. Entendí, cuán apasionado se puede volver una persona mediante el arte, porque es la demostración más pura de lo que sentimos y pensamos, es como si abriéramos nuestra mente al mundo y le dijéramos: “¡Hey! ¿Hola? Mira todo lo que pienso”. Y esto lo he visto clase tras clase en el curso de Arte, observé cómo el arte puede servir como medio de protesta, como medio de cambiar ideas, como un abstracción a un lugar sin orientación. El arte ahora para mí, abarca todo aquello que creemos irracional, ya que este es expresión de sentimientos, la más pura y sublime expresión de pensamientos. Es por ello, que como íbamos evolucionando a lo largo de cada clase, extraíamos algún elemento enriquecedor que alimentaba nuestra visión del mundo. El producto final de todo este proceso cognitivo de aprendizaje y constante transformación de lo que veíamos y adquiríamos se plasmó en diversas obras de arte, cada una de estas tenía una característica en común: cada una de ellas era la expresión más pura de lo que pensábamos empleando la ciencia y tecnología. Sin embargo ¿sabes?, es un tema bastante polémico, porque la ciencia es representación de miles de procesos cognitivos bastante mecanizados y muy racionales, con respuestas exactas y unificadas para todos; mientras que, el arte es lo opuesto, nunca tienes una única respuesta, siempre depende de la interpretación de cada persona, es muy subjetiva, y jamás posee un solo proceso para que suceda un producto de este. Pero no todo es opuesto, sino que ambos tienen la finalidad de comunicar, ambos buscan mostrar algo hacia las personas. A causa de esto los proyectos hacen una mezcla del uso de la ciencia y la tecnología, para crear así producciones artísticas que griten al mundo sus intenciones.

Este proyecto, en particular me llamó la atención, el chico que era dueño de él me explicó que era una evolución de la complejidad del manejo del yoyó, y realizó un fotomontaje de cada fotograma que describía el proceso que realizaba al armar cada figura con este; asimismo me dijo que este proyecto estaba estrechamente relacionado con nuestra percepción de la vida, desde el manejo de algo simple (una figura simple con el yoyó), hasta algo excesivamente complicado (la figura final de la exposición). Desde mi interpretación tomo un concepto breve de este proyecto y lo vuelvo propio, que es: “tienes tu vida en tus manos, y tú ves cómo juegas con ella”. Es decir, que pueden aparecer figuras complejas (situaciones difíciles), pero estas no cambiarán el hecho de que el yoyó (tu vida) sigue manteniéndose entre tus manos y está bajo tu control siempre, tu decides cómo controlas cada figura.

Es genial haber tenido esta experiencia, la cual llevar el curso de arte, ha logrado enriquecer muchas partes de mi conocimiento y agradezco la oportunidad de abrir un pequeño lazo entre el mundo irracional y todo el tipo de sensaciones que este logra crear. Me despido hasta una próxima vez, y nos estamos viendo.

Antoni Tàpiez