A veces es necesario que ocurra un sacudón
que te ponga el mundo de cabeza,
que te deje en estado de anestesia
desolada,
Me anestesiaron.
¿Cómo hicieron? ¿Cómo me pudo pasar a mí? (No me lo merecía)
Me anestesiaron;
y ahora estoy en un letargo eterno,
Por estos pagos hay cada día más olor a podrido.
Y tengo miedo de que termine anestesiándome.
Alguien dijo que la historia la escriben lxs que ganan. Yo prefiero que la escriban lxs que luchan.
Entiendo que te han metido en la cabeza la idea de que vos podes modificar la realidad a partir del relato. Que no importa mentir, porque cuando lo haces con intensidad y convicción, las personas van a creer en vos olvidándose de los hechos concretos.
(…)
Pero ese que está ahí es igual a vos.
Es distinto, pero es igual; de hecho, podrías ser vos. ¿Cómo es que no te conmueve?