El fútbol se volvió parte de mí

Todo comenzó cuando tenía 3 años y el regalo por mi cumple fue esa tan amada y preciada pelota azul y blanca (claro que por el club Talleres de Córdoba). Fue ahí cuando mi papá se dio cuenta que había un gran conexión entre ambos. A los 4 años comencé a jugar en un club de barrio llamado Lasallano. A partir de ahí comenzó una alegre, divertida y a la vez sacrificada carrera en el mundo del fútbol.

Con el paso de los años el fútbol se volvió parte de mí. Mi vida tornaba alrededor del estudio y los entrenamientos. Por las mañanas asistía a la escuela y por la tarde se entrenaba. Ese momento de felicidad a la hora de salir a correr, sentir el aire, ver a tu alrededor y qué estén los mismos “locos” que vos corriendo con una sonrisa en la cara y lo mejor de todo, mirar la cancha y ver a la redonda esperando a ser tratada con cariño.

Seguramente te llamó la atención cuando nos describí “locos”. Pero es así como muchos nos llaman “ustedes están locos, como van a entrenar tanto”, “Por jugar al fútbol te perdes de salir de joda, deja de jugar”, “nunca podes juntarte porque estas entrenando sos un loco de mier..”, así es como nos dicen o decían nuestros amigos, familiares, conocidos, compañeros. En parte pueden que tengan razón, uno no puede hacer todo en la vida tiene que establecer prioridades, o te quedabas durmiendo y te levantabas a la mañana para ir a hacer lo que amabas o salías y no rendías el día siguiente. En fin como todo lado bueno tiene su lado, llamemosle, sacrificado.

Con el paso de los años me fui perfeccionando, hasta que a los 15 años era capitán del seleccionado argentino sub 15, era pretendido por Instituto, Belgrano y Talleres de Córdoba y fui uno de los 20 convocados para viajar a un torneo en México.

Después de haber pasado por varios clubes de Córdoba y Buenos Aires, llegué a Instituto para debutar en la primera de AFA. Todo venía encaminado hasta que una lesión me dejó afuera de las cancha por un año.

En ese momento sentís que todo se te derrumba que se te viene abajo. Hasta que “entendes” que por algo suelen darse las cosas y como siempre salís adelante.

Cabe destacar y recalcar, que el estudio nunca lo abandoné pese a situaciones muy difíciles. Desde mi punto de vista creo que el deporte es lo más lindo y sano, que todos los niños deben realizar algún deporte, porque es allí cuando gozan de salud y de felicidad. Pero jamás descuidar y dejar del lado el estudio.

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