Uno de los emprendedores más innovadores de A.L. revela cómo serlo

Nota publicada originalmente en el portal Ventura México

Si alguien conoce la innovación de cerca es Luis Arnal. La firma de consultoría que fundó en 2002, Insitum, ha trabajado más de 1,300 proyectos de innovación para más de 200 empresas en América Latina. Recientemente apareció en la lista de las empresas más innovadoras en América Latina por la revista Fast Company, y por si esto fuera poco, dos de las empresas con las que trabajó Insitum, Virtual Market y Banco Galicia, también aparecieron en la lista.

Para Arnal, la innovación significa implementar una solución a un problema de negocio, pero esta solución debe tener ciertas características. “Que sea una solución nueva en el contexto en el cual se está aplicando; dos, que sea relevante para el usuario y le aporte valor; tres, que sea coherente con la estrategia de una empresa”, explica.

La innovación, para el presidente de Insitum, va mucho más allá de la creatividad. “Mucha gente cree que la innovación es simplemente ser creativo y es como si te dijera que para hacer paella se necesita solo arroz”. Otros elementos necesarios son la observación más allá de lo superficial, empatía con el usuario final, generar ideas de forma iterativa, pensar visualmente, perder el miedo y tener pasión por lo que se hace.

Sin embargo, también señala, todos los excesos son malos. En muchas ocasiones las start-ups le apuestan de más a la creatividad y por hacerlo olvidan cuestiones básicas como la usabilidad de su producto.

Otro problema recurrente que encuentra Arnal entre los emprendedores latinoamericanos es que acotan de más su mercado. “Veo start-ups que piensan en su mercado como México. Tendrían que estar pensando en todo el mundo. No puedes pensar en un mercado de nicho en México; ahora, un mercado de nicho en todo el mundo, eso sí vale la pena. Les recomendaría que pensaran globalmente en el día uno” afirma.

Ante la pregunta de qué le hubiera gustado saber cuando empezó a emprender, contesta: “Que es una carrera de larga distancia y persistencia que nunca acaba, un juego de victorias pequeñas.” Y le recomienda a los jóvenes emprendedores: “No te vas a hacer un Mark Zuckerberg o Elon Musk, es más fácil que te ganes la lotería dos veces seguidas a que te conviertas en uno de estos, más bien enfócate en las pequeñas victorias, disfruta el proceso y no te des por vencido”.

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