Qawwali, un viaje místico

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Aunque no es una de las más famosas de Bollywood, Jodhaa Akbar (2008), del director Asutosh Gowariker, que relata la historia de un matrimonio político de conveniencia entre un emperador Mogol y una princesa Rajput, en el siglo XVI, que luego se convierte en amor, es una de mis películas favoritas. Su producción, su estética, la sobria actuación, la química entre sus protagonistas Hrithik Roshan y Aishwarya Rai y su banda sonora me atraparon, pero sobre todo, me hizo descubrir un tipo de música, desconocida por mí hasta ese momento, el qawwali.

En una de las escenas, se ve al emperador Akbar (Roshan) bailando junto a unos peregrinos, mientras suena una música muy distinta a las típicas canciones de Bollywood, esto hizo que buscara el nombre de la canción y fue así que descubrí que se llamaba Khwaja mere khwaja, y que por definición, era un qawwali. Pero ¿qué es este tipo de música y por qué es tan fascinante?

Qawwali, pura devoción

Originada en la India Islámica, en el sudeste asiático hace miles de años, el qawwali es una música devocional, una fusión de ritmos arábigos e indostaníes, que se fueron asentando durante el Sultanato de Delhi, con la llegada de los primeros místicos sufíes.

Difunde la idea central del sufismo (rama mística del islam), por lo que es principalmente un arte religioso, aunque abierto a otros credos y creencias, como el sijismo y el hinduismo. Basado en una composición tradicional o moderna de poemas o leyendas compuestos por grandes poetas sufíes, abarca desde lo filosófico hasta lo social y romántico y a menudo incluye metáforas para explicar asuntos metafísicos.

El qawwali es recitado principalmente en hindi, panyabi, urdu, árabe, y árabe clásico, aunque también puede ser interpretado de manera instrumental.

Orígenes

El qawwali surge en la India del siglo XIII, cuando el santo sufí de Delhi, Amir Khusrow, prolífico poeta y músico fusionó musicales persas, árabes, turcos e indios, con letras en las que se alaba a Dios, a los santos y se canta al amor en un lenguaje de pura poesía.

Seguidor de Nizamuddin Auliya, líder de la corriente sufi Chishti, se dice que Khusrow, inventó la cítara y el tabla. Es considerado el padre de este género y sus obras generalmente abren y cierran las actuaciones de qawwali. Su nombre ha sido venerado entre los intérpretes (qawwals), desde una perspectiva espiritual, poética y musical.

Derivado del término árabe qaul, que significa hablar, o narrar mensajes inspiradores a los devotos. Un conjunto típico de qawwali está formado por uno o dos vocalistas principales; un coro que aplaude y canta los estribillos; un músico de armonio, que apoya la melodía fija, así como las improvisaciones melódicas del solista y un percusionista, que utiliza un dholak (tambor de dos cabezas) o un tabla (un par de tambores de una sola cabeza).

El qawwali ha trascendido los santuarios para formar parte habitual de festivales de música y celebraciones culturales de Asia y de todo el mundo, y en la actualidad es desarrollado principalmente en Afganistán, Pakistán e India, a pesar de las acciones de grupos extremistas que lo consideran una herejía.

El qawwali en occidente

Hasta fines del siglo XX, el qawwali era poco conocido fuera de Asia. Aunque los cantantes pakistaníes Haji Ghulam Farid Sabri y su hermano Maqbool Sabri (Sabri Brothers) la introdujeron en Estados Unidos a mediados de la década de 1970, es recién a fines de los 80 que gana una audiencia verdaderamente global, principalmente a través del trabajo de Nusrat Fateh Ali Khan.

Hijo del intérprete pakistaní Fateh Ali Khan, reconocido como el mejor qawwal de la segunda mitad de este siglo, Nusrat atrajo la atención de la industria cinematográfica con su estilo virtuoso y enérgico. Así mismo, contribuyó a las bandas sonoras de una serie de películas populares y colaboró con el músico británico Peter Gabriel, con quien realizó varias giras, situando al qawwali en el escenario mundial.

Actualmente el grupo canadiense-americano Fanna-fi-Allah cuyos integrantes aprendieron durante más de 20 años con grandes maestros de India y Pakistán, ha difundido este género en los Estados Unidos, Canadá, China, Rusia, Europa, Marruecos y otros países.

Bollywood y el qawwali

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Bollywood ha incluido esta música en varias cintas y si bien esto ha contribuido a dar a conocer el qawwali en América Latina y entre las generaciones más jóvenes, en la India existen varias opiniones al respecto. En este sentido, el catedrático bangladési, Aftab Ahmed, señaló que el qawwali del sur de Asia, popular debido a la presencia musulmana y sufí, nada tiene que ver con la versión popular utilizada en la pantalla.

He escuchado los qawwalis usados ​​en Bollywood y, sinceramente, me gustaron, es cierto que están destinados al entretenimiento, pero se diferencian de otras canciones de Bollywood en la forma en que se cantan”, afirma.

Aunque el qawwali fue creado con intenciones puramente sagradas, su forma popular actual en la industria cinematográfica, es muy distinta a la de sus orígenes, pues es utilizado para sustituir la música popular india, por lo que ya no cumple su función inicial de narrativa islámica, sino que se mezcla con otros recursos llamativos, como coreografías y trajes elaborados.

Algunos de los intérpretes que llevaron el qawwali a Bollywood fueron Nusrat Fateh Ali Khan, A.R. Rahman y Kailash Kher, quienes han interpretado viejos qawwalis o compuesto letras tan inspiradoras como hermosas. Lo que una vez fue un medio para impulsar la asociación con lo divino, hoy es usado para sacralizar las escenas de romance en las películas.

Algunas de las producciones de Bollywood que han utilizado el qawwali son: Bajrangi Bhaijaan (2015), protagonizada por Salman Khan y Kareena Kapoor, en esta cinta se puede escuchar Bhardo Jholi Meri, interpretado por el cantante paquistaní Adnan Sami, musical rodado en el Hazrat Nizamuddin Durgah, en Delhi, mausoleo del santo sufí Nizamudin Auliya.

Veer — Zaara (2004), en una de sus escenas más icónicas se ve a Veer (Shah Rukh Khan) entrar en medio de la lluvia, a una mezquita en busca de su amada Zaara (Preity Zinta) mientras se escucha Aaya Tere Dar Par (A tu puerta) qawwali cantado por los artistas Ahmed & y Mohammed Hussain.

Jodhaa Akbar (2008), se ve a Hrithik Roshan quien interpreta al emperador Akbar, bailar al son del tema Khwaja mere Khwaja, un qawwali de alabanza a un santo (manqabat). En este caso, en honor a Moinuddin Chishti, uno de los santos sufíes más famosos, compuesto e interpretado por A. R. Rahman.

Otras cintas que han utilizado qawwalis son: Baadshaho (2017), con Mere Rashke Quamar de Nusrat Fateh Ali Khan, y Mangal Pandey: The Rising (2005), protagonizada por Aamir Khan, en la que A. R. Rahman y Kailash Kher cantan Al Maddath Maula.

Además, Agneepath (2012), Zero (2018), con Duma Dam Mast Kalandar, una de las canciones más populares de la música sufí, Arziyan, de la película Delhi 6 (2009), dedicado al santo Nizamuddin Auliya y Kun Faya Kun, de la película Rockstar (2011), completan esta selección.

El qawwali en el contexto actual

En 2016, el asesinato de Amjad Sabri, hijo de Ghulam Farid Sabri, de los Sabri Brothers causó una gran conmoción entre los seguidores de esta música. La estrella del qawwali, falleció tras recibir varios disparos de arma de fuego a plena luz del día en Pakistán. Su pérdida fue un golpe terrible para este género musical religioso islámico, muy apreciado en el sur de Asia, pero amenazado de desaparecer debido al odio de grupos extremistas y al poco interés de la juventud paquistaní.

La policía calificó de acto terrorista este asesinato y miles de paquistaníes se manifestaron en las calles de Karachi durante el funeral del artista. El atentado fue reivindicado por una facción poco conocida de los talibanes paquistaníes, que al igual que otros grupos radicales, como el Estado Islámico, consideran una herejía el sufismo, rama mística del islam que venera a santos y asocia al qawwali con ese culto.

El mundo del qawwali nunca se recuperó de esta pérdida. En la cafetería Noor de Karachi, donde los qawwals tocan desde hace décadas, los músicos afirman que el número de mausoleos que aceptan acogerlos disminuye debido al miedo de sufrir ataques.

Esperemos que el futuro no sea tan cruel y este fascinante arte devocional surgido hace varios siglos, claro ejemplo de la diversidad de la cultura indostánica y expresión del deseo de unión espiritual universal, no desaparezca nunca.

¡Larga vida al qawwali!

Para saber más acerca del cine y la cultura de India visita www.bailabollywood.com

Por

Priya Oddone

Periodista y amante de la cultura India. Ha trabajado en diversos medios y como Asistente de Comunicación en el Fondo de Población de las Naciones Unidas en Paraguay. Actualmente colabora como editora y traductora en www.bailabollywood.com

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BailaBollywood trabaja sobre la misión de ofrecer al mundo hispanohablante una experiencia de primera mano a la música india 🎶

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