Nueva fórmula mejorada

Ahora Marta Higueras, lugarteniente madrileña, asegura (intuyo que con cierta desazón) que el consistorio no tiene capacidad para paralizar los desahucios. Es una cuestión judicial. Tan solo anda en su mano posponerlos y ofrecer soluciones alternativas, como hizo el primer día Colau, y luego Manuela. “Ni un desahucio más en Madrid” coreaban.

¿Era algo que no sabían hasta ahora? No, seguro. Lo sabían pero han recurrido a esas triquiñuelas en toda la campaña. Como las dimisiones en diferido de Zapata o las dimisiones de imputados -solo en algunos casos- como Rita Maestre. Al día siguiente del ZapataGate hubo que escuchar a Manuela decir que se podría buscar otra ocupación para el concejal. A mi eso me suena a recolocación en segunda línea fuera de los escándalos que se viene haciendo desde tiempos inmemoriales. Como Rajoy de Moncloa va a hacer hoy mismo con Cospedal.

Porque se les ha llenado la boca de decir que fuera los imputados de la política, pero no les habíamos oído decir que solo los imputados que a ellos les pareciese oportuno. Espero que si finalmente el juzgado asumen las peticiones de la fiscalía y condena a un año de prisión a Rita, recapacite el cuerpo colegiado de Ahora Madrid. Sabemos que una condena de un año, la que pide el fiscal, no supone automáticamente el ingreso en prisión si el afectado no cuenta con antecedentes penales. Pero el hecho de partida, que nunca hay que tomarse a broma, es que el fiscal cree que Maestre merece pasar ese tiempo entre rejas al haber cometido un grave delito. Me dirán que el nivel de exigencia es mayor con ellos que con el resto. Indudablemente, si lo nuevo se vende como adalid de la perfección, el nivel de exigencia será máximo. Lo cuál no exime que luego sus recompensas lo sean.

Pasa lo mismo con las propuestas programáticas que ahora no son tan programa y son mayormente sugerencias. Un año llevamos oyendo sin parar que la nueva política ha venido aquí a cumplir los programas de pe a pa, a diferencia de la vieja política. Y la nueva política llega al poder, gracias a la inestimable y poco agradecida ayuda de la vieja política esa que tanto denigran, y al segundo día (!) Carmena se desdice. Aparece para decir que el programa eran meras sugerencias. Sugerencias. Yo no entiendo nada. Manuela puntualizó que “no todas se pueden entender como presupuestos de implicación programática activa”. A saber qué demonios significa eso, la que venía a hablar con la llaneza del pueblo.

Esto de la nueva política se parece tanto a los champús que te venden: ¡nueva fórmula mejorada y un 30% más!. Y nada más aplicártelo en los cabellos rigurosamente humedecidos ya sabes que solo han cambiado el envase. Ni la fórmula ni la cantidad. Todo huele a viejo en envase nuevo. O eso, o que en los champús — y en la política — ya está todo inventado.

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