Beneficios de la meditación (Sí, funciona)
La meditación es un entrenamiento que mejora la relación con nuestro entorno y con nosotros mismos. El cerebro tiene la capacidad de modificarse, de cambiar y fortalecer áreas encargadas de diferentes funciones, sólo hay que activarlas, como los músculos.

Esta cualidad se llama plasticidad neuronal, y gracias a ella sabemos que no estamos determinados por lo que quiera que haya sido nuestro aprendizaje previo. La meditación, como técnica, consiste en hacer a tu cerebro seguir aprendiendo y tiene efectos a largo plazo:
- Mejora la capacidad de concentración. Eso ayuda a realizar tus tareas cotidianas con más eficacia y seguramente también más rápido.
- Proporciona un estado de calma que ayuda a conciliar el sueño y a descansar mejor.
- Alivia el estrés del día a día y, lo que es más importante: es una herramienta inestimable para manejar trastornos de estrés crónico, ansiedad y depresión.
- Tiene un efecto de regulación emocional que lleva a una mayor estabilidad y que puede afectar positivamente nuestras relaciones con los demás, y también a nuestra autoestima.
- El mindfulness fue desarrollado por la UMass Medical School (University of Massachusetts) en el ámbito de los tratamientos de reducción de estrés y dolor en enfermedades crónicas y severas como el cáncer. Y en general ha dado resultados muy buenos para aliviar el dolor y mejorar la convivencia con la enfermedad.

La meditación requiere disciplina y compromiso en la práctica. No hace falta sentarse como Buda siempre. Además de ese tipo de meditación formal, puedes meditar mientras caminas, en la cola del súper o mientras te tomas un café. Unos minutos al día dedicados a entrenar tu atención marcan la diferencia. Los efectos más inmediatos incluyen mejora del humor, del rendimiento deportivo — pregúntale a Pau Gasol y a tantos deportistas de élite– y de la productividad en el trabajo o el estudio.

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