Introducción

Como todo le va sobre ruedas y está apenas a unos metros para llegar a la meta de la independencia catalana, el president en funciones de la Generalitat, Artur Mas, comienza un nuevo reto. Convergencia Democrática de Cataluña, su partido, así se lo ha mandado. Le han dicho, todos, juntos, porque sí, a Francia. Le han dicho: “Al Tour, Mas”. Él, probecito mío, pensaba que le estaban llamando… Ellos han insistido…”¡¡Al Tour, Mas!!”… Él, independientemente de lo que le decían, seguía contestando: “Decidme, qué queréis?¿”. Finalmente, un hijo de Jordi Pujol, escondido entre bolsas de basura, ha dejado claro todo el entuerto.

El anuncio todavía no es oficial, pero la noticia ya ha saltado en el resto de fuerzas políticas catalanas. En el PP ya se han pronunciado al respecto. Xavier García Albiol considera que “es un despropósito que no se plantee participar en la Vuelta Ciclista a España”. Misma opinión y crítica también de Ciudadanos y del PSC. Tanto, que los tres partidos han acudido al Tribunal Constitucional con recursos separados para interponer un recurso a esa iniciativa. Todos por separado en la entrega, pero han posado juntos en la foto. (Resulta que, por una lado, están los del Junts pel Sí, y, por otro, los de Junt pa la foto).

Mariano Rajoy, amante del ciclismo, todavía no ha hecho ninguna declaración sobre la nueva ocurrencia de Mas. El secretario de Comunicación popular, Pablo Casado, ha apostillado, en cambio, que “si teníamos pocas ideas locas en Cataluña, con Artur…Mas”.


One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.