Afianzar la cultura laboral en nuestra empresa

No es secreto para ninguno de nosotros que para ir al trabajo necesitamos mucho más que buena voluntad. Se requiere también algo de tenacidad junto con las ganas de descubrir y aprender a todo momento. Esto es lo que podemos definir como hacer del trabajo una expresión de la cultura. No es tan sencillo como lo podemos pensar, pero, por otro lado, nadie ha dicho que sería imposible tratar de que innovemos con personalidad y ganas en nuestro campo laboral. Afianzar la cultura laboral es tarea también nuestra.

Capacitaciones

Todo trabajo que a su vez no sea o no nos provea de una enseñanza es un trabajo incompleto. Tal vez esto no cuente dentro de nuestra lista de requisitos para aceptar un empleo, pero lo cierto es que si no aprendemos a valorar el trabajo como una oportunidad de aprendizaje puede que nos estanquemos y nos frustremos. Y una buena cultura laboral está para evitar a toda costa las frustraciones y malas emociones.

Es por eso que debemos considerar si nuestro puesto de trabajo, para el que se supone estamos preparados y en el que deseamos avanzar, será un puesto de trabajo móvil que admita las capacitaciones. Aceptar un trabajo sin considerar las capacitaciones que promete es como tomar viajes cruceros y no saber cuál es la ruta de ellos.

Los compañeros y la cultura laboral

Los compañeros son uno de los puntos vitales de toda acción humana. Así sea en el estudio o en el trabajo, habremos de comprender que ellos están allí para hacernos las situaciones mucho más sencillas y para lograr que todo el trabajo salga según lo planeado. Las metas las compartimos todos.

Por otro lado, debemos reconocer que la cultura laboral depende en buena medida de cuánto aprendamos a relacionarnos entre nosotros. No se trata de tomar como una obligación hacernos amigos de todos en la oficina: se trata de no olvidar nunca que somos un equipo.

Trabajar para avanzar

Quienes comprenden el trabajo simplemente como una actividad que luego será pagada están perdiéndose de las virtudes de todo buen trabajo: que gracias a él profundizamos nuestra educación y nuestra sabiduría.

Saber que tendremos un lugar en nuestras vidas al que podemos dedicarle nuestros esfuerzos, mientras que a la vez sentimos que esos esfuerzos están dirigidos realmente a hacernos crecer como personas, es saber reconocer nuestro lugar y pertenencia en el mundo. Vamos bien enrumbados.