Aprovechar las casas vacacionales

El verano llegó. Quizás nos ha tomado desprevenidos y no hemos conseguido el tiempo, o el dinero, para poder planear unas vacaciones plenas, como nos merecemos. Pensamos entonces que podemos solucionarlos con par de salidas a balnearios, ya sea playa o piscina. Pero sentimos que nos merecemos más. Es entonces cuando pensamos en una opción más prolongada: el alquiler de una casa para pasar allí varios días, o incluso semanas, de nuestras vacaciones. Pero no sabemos cómo organizarnos para que nos rinda el tiempo y el dinero. Es por eso que aprovechar las casas vacacionales es cuestión seria.

El lugar y el pago de las casas vacacionales

Pensar en casas vacacionales es pensar, desde el principio, en casas que se distingan del ambiente en el que nos movemos en nuestra casa habitual, es pensar -y tener la convicción- de que nos alejamos de nuestra casa para disfrutar y volver con más alegría, renovados, a ella.

Por eso el lugar que elijamos es de suma importancia: es imperativo que esté cerca de una zona con entretenimientos como playas o piscinas, sitios en los que compremos comida y licores, si tal es el caso, y un lugar en el que contemos con más opciones para divertirnos, como centros comerciales. El pago podrá ser valorado a partir del cumplimiento de estas variables: mientras más la contengan, más podemos estar seguros de pagar por la casa.

La comida

Son pocas las atenciones que le prestamos a la comida al momento de organizarnos para pasar la temporada en casas vacacionales. Pero lo cierto es que este es uno de los puntos vitales para el disfrute correcto de los días que pasaremos allí. Ya después podemos pensar, por ejemplo, en las oficinas caracas.

¿Por qué? Porque en vacaciones nadie va a querer ocuparse enteramente de la cocina. Hasta el que es chef desea descansar. Entonces, cocinar es en este contexto un ejercicio de corresponsabilidades y basta organizarnos para que todo el peso no quepa en cada uno. La mejor solución: elaborar una lista consensuada con los platos para cada día. No olviden dejar uno libre, ese en el que deseen disfrutar más y otro en el que puedan divertirse cocinando en grupo.

¡A disfrutar!

Tal vez para muchos de nosotros no sea obvio, pero el objeto de disfrutar las casas vacacionales es disfrutar a plenitud todo lo que hemos reprimido durante nuestro período laboral. De no hacerlo, puede que nuestros esfuerzos no tengan ningún valor.

Así que deberemos dedicar nuestros esfuerzos a conseguir que nuestras ganas de entretenernos puedan traducirse en emociones: sólo si cumplimos con lo necesario podemos luego estar plenos en el disfrute.