Hacer dedicatorias de amor
El amor es un sentimiento que siempre deseamos a nuestro lado. Nadie quiere perderse de participar de él porque vivir enamorados es habitar la tierra con una pasión mucho más entrañable por los aspectos de la tierra. Incluso hay personas para quienes pasar la vida enamorados significa la única meta con la que desearían cumplir. De allí a que muchas veces, muchas personas traten de encontrar al amor de su vida con mucha voluntad o hay quienes lo encontraron y quisieran mantener vivo ese amor. Todos tienen algo en común: alguna vez pensaron o quisieron hacer dedicatorias de amor a esa persona que concentra su cariño y querer.
El destinatario
El destinatario debería llevarse nuestra primera reflexión antes de sentarnos a escribir cualquiera de las dedicatorias de amor. Debemos saber que para quienes está dedicada la carta de amor serán quienes resumirán nuestros destinos por un tiempo.
Saber esto nos puede llevar a considerar que no todas las personas por las que hemos sentido algo de cariño pueden vivir el prestigio, la belleza, de recibir una ofrenda que las celebre tanto como deseamos celebrar lo que sentimos por ella.
Para que todo esto resulte, y el sentimiento se vea honrado, tendremos que considerar en todo momento a quien tenemos al frente: sus rasgo, sus sentimientos, su manera de pensar y mirar… eso, en fin, que la hace diferente de todo el mundo.
El sentimiento
El sentimiento debe estar allí en todo momento de la escritura de las dedicatorias de amor. Si no logramos que se note, y sea visible, entonces podremos incluso generar muchas dudas en quien va a recibir la dedicatoria.
No le pongamos ninguna barrera, o rejas de seguridad, para dar otra comparación, a nuestro sentimiento: tratemos de que él sea el protagonista y quien lleve la mano en toda la escritura de las dedicatorias de amor.
La belleza de las dedicatorias de amor
No a todas las personas se les hace muy claro cuál es la implicación y la sinceridad que implican la escritura de las dedicatorias. Pero lo cierto es que ellas son una expresión de esa belleza que nosotros descubrimos en el mundo, de la mayor belleza: el amor.
Hay quien dice que “todas las cartas de amor son ridículas”. Pero completa la frase diciendo que “más ridículo es no haber escrito nunca una carta de amor”. Lo mismo aplica para las dedicatorias. ¡Ánimo!