APARIENCIAS

“Mi storytelling a la australiana”

Llevo varios días haciendo balance de mis últimos meses y de la situación en la que me hallo.

He probado el día a día de la vida en la naturaleza, y me encanta, aunque me falta comunidad. He probado la sociedad “moderna” en Melbourne y ahora estoy probando el trabajo remunerado económicamente.

De momento sigo trabajando en el hotel. Está siendo un periodo muy reflexivo sobre la sociedad, sobre un sistema que creo ya obsoleto, y yo, llevando menos de un mes, sigo asustada pensando que este es y ha sido el día a día de muchas personas.

Estoy viviendo en incoherencia, que casi es peor que vivir en pecado. Llego a casa cansada, aunque casi todos los días me autoenergizo para seguir aprendiendo y para seguir buscando. El otro día ya me planté conmigo misma y dije, Bea, ¡actívate!. Así que hice un primer listado, envio virtual y presencial a restaurantes de comida vegetariana como primer filtro. Veremos qué pasa en los próximos días.

El título, APARIENCIAS, es la palabra que más me viene a la mente cuando tantas y tantas veces me dicen en el trabajo “haz que parezca bonito” (look nice) en lo referente a la presentación de la comida. Cuando la calidad, es muy baja, sobretodo la comida de los trabajadores: mucho congelado y preparados.

Reconozco que estoy saturada de ver tanta comida, envases y plástico. Todo el tiempo se cocina, todo el tiempo se tira y de manera continuada. Y me paro a pensar que esto ocurre en una tan pequeña parcela de tierra, ¡imagínate si hay muchos negocios con estas mismas prácticas!. De hecho he perdido apetito. Lo que más me pide el cuerpo es descanso visual, descanso de imágenes.

Es interesante porque en cuanto traspasas las puertas de la cocina, de cara al hotel todo es tranquilidad, la música clásica suena y todo tiene un aire de sospechosa paz. De nuevo, las apariencias. Con el pretexto de “look nice” hemos perdido tanta calidad. Ya no sólo de las cosas, sino de la comida, de las relaciones.

Visto con uniforme y los uniformes sirven para diferenciar las categorías de trabajo. Me controlan la entrada y salida con huella dactilar y necesitamos una tarjeta para abrir cualquiera de las puertas exteriores (son distintas la de los trabajadores que la de los clientes). Me siento como en una película y me imagino a tantas trabajadoras en fábrica, cuyo presente no dista del pasado ni del futuro. Una línea continuada donde parece que es la vida la que te lleva y te trae. Y tú la sigues sin rechistar.

Estas mismas mujeres, personas que trabajan en una desigual relación donde unas ganan, se benefician a costa del tiempo, la salud y el bienestar de otras. Hablo de una realidad para nada lejana. Hablo de empresas que exportan productos a España. De nuevo, el gran acto político que podemos realizar únicamente con la compra: estamos decidiendo y manifestándonos a favor (o en contra) de derechos humanos, de condiciones de trabajo, de ecología. ¡Qué bien que el dinero nos da tanto poder de decisión! Usémoslo con conciencia y abonemos el presente.

Por cierto, no os he contado que para no perder la creatividad y buscar ese “sello de diferenciación” me ha dado por adjuntar videos a los CV que envío. Os comparto dos, que son un tanto divertidos:

https://www.youtube.com/watch?v=T3ajrJqf88Q

https://www.youtube.com/watch?v=083P--ye5s0&t=18s

Tengo que reconocer que el primero me da un poco de vergüenza enseñarlo, además mi “Spanish accent” no deja indiferente para nada, pero cómo estoy en la etapa de salir del armario de la vergüenza, pues lo comparto.

Al final me contrataron junto con Aryo para el trabajo del primer video “Passion 4 Juice” trabajando en un par de festivales, aunque anecdóticamente, la persona que nos contrató no vió el enlace en el email,por lo que ha visto el video hace unos pocos días. Cosas de la vida.

De momento aquí paro el relato.

Muchas gracias por dedicarme un pedacito de vuestro tiempo. Sigo con las aventuras, os sigo contando.