2. LUNES 7:38, REDES SOCIALES Y SENTIMIETNOS ENCONTRADOS

7:38, ¡YA ES TARDÍSIMO! Al bañarme, vestirme y desayunar andaba bastante distraído. Pensando una y otra vez sobre esta loca idea de comenzar a crear contenidos en las redes sociales. A pesar de que suena muy atractiva la idea, viene a mi mente la parte negativa también.

¿Qué pasará si no funciona? ¿Qué pasará si sólo pierdo mi tiempo? ¿Qué pasará si me critican mis familiares y amigos? ¿Qué pasará si fracaso? Aunque estas mismas preguntas tienen su lado positivo, ¿Qué pasará si funciona? ¿Qué pasará si aprovecho mi tiempo? ¿Qué pasará si me elogian mis familiares y amigos? ¿Qué pasará si tengo éxito?

¡Aaaaahhhh! Me impresiona que con algo tan simple me esté topando con tantas emociones encontradas. Necesito enfocarme y seguir adelante, por lo menos dejar de pensar en esto unos minutos.

Tomo las llaves del coche, salgo corriendo del departamento para llegar al estacionamiento y subir a mi vehículo. Lo enciendo y la radio se prende también. Lo primero que escucho es al locutor de las noticas matutinas decir que lo sigas en sus redes sociales: Facebook, Instagra,, Twitter.

Al oír esto mi mente comienza nuevamente a pensar en este tema de las redes sociales. ¡Todo mundo las usa! ¿Qué tendría de malo que yo, una persona común y corriente las use como lo hace el locutor de la estación de radio? Sé que habrá quienes me digan que él las usa porque es parte de su trabajo, que yo no tengo esa profesión, pero qué más da. Si esta persona deja de ser locutor algún día, supongo que seguirá usando estas redes sociales. No creo que tenga que ver con una profesión, más bien se trata de un medio de comunicación que está al alcance de todos.

Mi mente comienza a divagar por unos momentos más hasta que algo que escucho me hace reaccionar de pronto: “Son las 7:46 de la mañana”. ¡Aaaaahhhh! Ya no llegué a las 8 en punto a mi trabajo. Nuevamente me van quitar el bono de puntualidad de este mes. ¡Ni modo! No voy a recorrer 25 kilómetros en 14 minutos con tantos coches que salimos a la mismo hora.

Me pongo el cinturón de seguridad y comienzo a salir lentamente del estacionamiento para dirigirme a mi trabajo.