3. LUNES 10:12, ESO ME PASA POR PEDIR OPINIONES

Como era de esperarse, llegué tarde al trabajo. Ni modo, nuevamente tuve que poner mi cara de menso frente al jefe. Sólo fueron 11 minutos de retraso. No es la gran cosa, pero aquí es como si fuera lo peor de lo peor.

Después de checar mi bandeja de correos y hacer algunas llamadas telefónicas, logré ponerme rápidamente al corriente con el trabajo que se acumuló durante el fin de semana. Me sentía muy bien por ser tan bueno en lo que hacía, así que pensé que merecía un premio por mi gran labor realizada hasta el momento. No hay mucho para escoger, para ser honestos, pero una tasa de café suena genial. Me levanto de mi cubículo y camino hacia la cafetera. Definitivamente ya es tiempo de poner algo de cafeína en mi organismo.

En lo que me preparo mi café llega Carlos, mi gran amigo de la oficina. Hemos estado juntos en este trabajo desde hace más de 2 años y nos ha tocado vivir muchas experiencia que muy pocos se imaginan. Desde hacer el trabajo de 5 ó 6 personas y quedarnos a dormir en la oficina para sacar “la chamba”, hasta festejar en grande los logros de la empresa.

Al ver a Carlos, se me ocurre comentarle sobre mi gran idea de comenzar a crear contenidos en las redes sociales. Sé que él me va a apoyar y hasta podría convertirse en mi primer seguidor. Incluso me podría dar algunas ideas o ser mi colaborador en esta aventura.

Me quedo un momento pensando en cómo plantearle esto de las redes sociales, y decido comenzar con algo sencillo: Oye, Carlos, ¿te gustan las redes sociales? Él me responde que sí moviendo la cabeza y me dice: Acabo de ver un video muy bueno sobre unos chicos que se caen y golpean tratando de hacer algunos trucos con la patineta. En cuanto regrese a mi cubículo te etiqueto para que lo veas. Muchas gracias Carlos. Sabes, se me está ocurriendo la idea de comenzar a crear contenidos para las redes sociales, ¿cómo lo ves?. Después de una gran carcajada me dice: ¿Apoco vas a ponerte a hacer trucos con la patineta? Deja de pensar en tonterías y ponte a hacer cosas productivas.

Y ahí se fue mi esperanza de conseguir mi primer seguidor. Moviendo la cabeza de un lado a otro, tomé mi café y me fui a mi computadora. Me sentía triste y un poco molesto. Pensé que Carlos me iba a escuchar con atención, pero resultó todo lo contrario.

Al llegar a mi cubículo me quedé un momento perdido en el espacio, recordando su reacción y sus palabras ¿En realidad son tonterías? No me podía sacar de la cabeza esa idea. Tomé mi teléfono y comencé a navegar por Instagram. Mientras más y más veía las imágenes con muchos Me gusta y comentarios, más y más me convencía de que era algo genial e increíble. Había imágenes que rebasaban los 10 mil Me gusta en pocas horas y no me parecía que fueran fotos tan artísticas o elaboradas. Más bien eran fotos que cualquiera toma con un teléfono celular.

Comparaba las imágenes que yo subía a esta red social y las de otros chicos con más seguidores que yo, y en cuestión imagen no parecía haber mucha diferencia. Pero al comparar los Me gusta y comentarios, era abismal . Yo apenas y llegaba a dos o tres Me gusta, mientras que con las imágenes de otras cuentas podías pasar una hora leyendo los comentarios y no acabar.

Definitivamente hay algo muy interesante aquí y voy a descubrirlo.