1. LUNES 6:15, BASTA CON QUE SEA POSIBLE PARA TRABAJAR EN ELLO

6:15 de la mañana. El despertador cumple su función y extiendo mi mano para alcanzar el teléfono y apagar la alarma. Aprovechando que tengo el teléfono en la mano, me meto al Facebook y reviso lo que se ha publicado en la noche por parte de mis amigos y de las personas que sigo en esta red social. El tiempo pasa rápidamente y casi sin notarlo ya son las 6:30 am.

Aviento la cobija para levantarme de la cama y me dirijo al baño. Abro la llave de la regadera y en lo que espero a que se caliente el agua, me meto a Instagram y comienzo a ver algunas fotos y videos. El baño comienza a llenarse de vapor y eso me recuerda que ya se me vino el tiempo encima. Debo apurarme porque todavía me falta vestirme y desayunar.

Esta rutina la llevo haciendo durante meses y la verdad es que no recuerdo cómo es que encontré a las personas que sigo en estas redes sociales. Simplemente un día, por azares del destino, llegó a mí algo que habían publicado y como me gustó, fue suficiente motivo para darle clic a Me gusta o Seguir.

Me parece impresionante que cada día haya más y más personas que siguen a esta misma gente que yo sigo. Recuerdo que cuando comencé a seguir a Frank Medrano, un deportista estupendo que practica la calistenia, tenía menos de 300 mil seguidores en Facebook. Hoy cuenta con casi 5 millones de personas que lo siguen. Lo mismo pasa con Wereverwero, un chico que se hizo famoso en Facebook por compartir memes, hoy tiene más de 18 millones de seguidores.

Me pregunto si yo podría hacer algo así. Comenzar a crear contenidos y que con el tiempo me vayan encontrando y siguiendo en las redes sociales. Por obvias razones sé que se necesita tiempo, trabajo, esfuerzo y constancia, pero no parece algo diseñado solo para aquellos genios superdotados, más bien parece algo accesible para cualquiera que esté dispuesto a aceptar el reto.

Estas dos personas de las que hablo no llegaron a esa cantidad de seguidores de la noche a la mañana. Llevan años trabajando y mejorando en los contenidos que comparten. Pienso que si yo también me comprometo a hacer algo así, en las redes sociales, podré llegar a miles de personas al rededor del mundo que les guste lo que publico. Al final de cuentas, hay más de 7 mil millones de personas en este planeta y que un pequeñísimo porcentaje me llegara a encontrar gracias a las redes sociales no suena descabellado. Definitivamente voy a tomar esto en serio. A partir de mañana creo mis propios contenidos.