Viernes, 29 de enero del 2016.

Por qué a mí?

“Que mala suerte”, “Que mala racha”, “No es mi día”, etc. Quién no ha dicho una de estas trilladas expresiones alguna vez en su vida? Yo creo que todos verdad, los seres humanos nos dejamos llevar más por lo negativo que por lo positivo, cualquier comentario negativo que fuese dicho lo tomamos mucho más en serio que un halago. Cuando un suceso pasa en nuestra vida, sea este bueno o malo siempre nos dejará una enseñanza, todo lo vivido, todo lo aprendido y todo olvidado forman parte de nuestro ser, el cual vamos modificando poco a poco a lo largo de nuestra vida. Cada experiencia nos esculpe, nos ayuda a mejorar, o en su defecto nos hunde más en el vacío de la tristeza y desolación , pero no son las circunstancias o las situaciones las que nos acechan, nosotros mismos lo hacemos y lo permitimos! ahí radica la diferencia entre las personas que triunfan y las personas que se quedan en la mediocridad; todo depende de cómo lo enfoques, los triunfadores han aprendido que los fracasos no hacen más que forjar el carácter de una persona, te hacen más fuerte, más lúcido, en sí cumplen su función de aleccionar, todo lo contrario pasa con los mediocres, basta con solo un tropezón o un mal día para que permanezcan aún más hundidos en su colosal mediocridad. Debemos aprender cabalmente que todo tiene una razón de ser y que al final del día todo encaja, porque así es el destino, perfecto e inequívoco.

Seamos fuertes, valientes, y aguerridos! No nos dejemos vencer por las vicisitudes que se nos presentan a diario, veamos los problemas desde otra perspectiva, pensemos con cabeza fría, mantengamos la templanza y no dejemos de ser racionales para pasar a ser simplemente animales.

No eres la única persona que atraviesa por necesidades, ya sea de carácter económico o espiritual, todos en algún momento llegamos a nuestro punto de quiebre, pero es normal que ocurra esto, porque sentirse bajoneado es de humanos, mas no debes quedarte atascado en tu ratito de pena porque se puede convertir en costumbre por lo consiguiente llegaría a formar parte de tu diario vivir.

Así como dice la siguiente frase: “El pato es feliz en su sucio charco porque no conoce el mar.” No seamos como las personas limitadas, que solo piensan en estancarse en el problema, el hecho de que no encuentres la solución y que por ende no la tengas no significa que no exista! Sigamos en pie de lucha, no seamos vencidos, seamos vencedores. Porque solo aquel que va más allá de lo que puede ver tendrá la capacidad de ver aun más lejos.

© María B. Ochoa

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